Te escribí mis versos más hermosos y ahora los más crudos.
Mí escala de oscuridad sobrepasó mí luz, creando un caos con toques infernales.
Miro una foto y no se a que le lloro.
A vos, a la nostalgia o al amor fracasado.
Sos un pedazo de mí destino. El pasado nos tuvo juntos y felices. El presente nos abandona pero me gusta imaginar un futuro lleno de vos.
La ausencia de tu risa lleno mí depresión. Siento que, cómo individuos, nunca estuvimos preparados para aceptar la soledad como compañera después de un amor tan fuerte. A veces como seres sonrientes, se necesitan esos instantes de hundirse en uno mismo. Pero a la larga la necesidad de sentirse amados es más fuerte. Hablo del amor es su versión más pura, digno de quién cura.
Me ahogo en los instantes de felicidad que vivimos. La vida tiene sentido desde que no estás, pero lo que no tiene, es el color que me daba ganas de vivirla.