Neta el cajón con los coleteros y los lazos da más miedo que las piedras. Apuesto a que esto empezó por ese cajón y todo lo demás salió después.
AMOR ENFERMIZO
Pensamiento
Neta el cajón con los coleteros y los lazos da más miedo que las piedras. Apuesto a que esto empezó por ese cajón y todo lo demás salió después.
Contenido de la publicación
"¿Morir por amor o
amar muriendo?"
Mi pobre Alma yacía entre hierbas y margaritas.
Mis manos llenas de sangre me recordaban a ella.
En shock la vi como sus ojos se cerraban.
Me había quedado sin mi amor más profundo.
¿Qué nos había llevado hasta aquí?
La primavera del '94 fue cuando conocí a mi dulce Alma.
Ella llevaba un vestido azul con margaritas blancas.
Iba preciosa.
Siempre iba bien vestida.
Nuestra amistad duró dos años.
Dos años donde las discusiones y los celos florecieron.
Ella nunca me dio pie a estar con ella, pero yo la deseaba en lo más profundo.
Verla con otros, me consumía y me ardía con otro.
Yo quería que fuera mía.
Al principio empecé coleccionado su cepillo y sus coleteros.
Con el tiempo me quedaba con sus lazos.
Estaba todo guardado en un cajón.
Los cogía y los olía.
Su olor a vainilla me hacían soñar con la posibilidad de que algún día mirara.
Empecé a contar las horas desde que entraba y salía del colegio.
La vigilaba en secreto.
Me consumía cada vez que ella salía de la mano con un chico nuevo.
¿Por qué no podía ser yo?
¿Qué faltaba en mí?
Los celos cada vez eran más intensos.
Las discusiones cada vez más acaloradas.
Ella ya no me miraba.
Yo rogaba porque sus ojos vieran en mi lo que otros conseguían.
Le abría la puerta del coche cuando íbamos de viaje y se la cerraba para que se sintiera una dama.
Le cogía el pelo y me lo acercaba para sentirme que algo me correspondía.
Ella seguía sin mirarme.
Empecé a coleccionar fotos suyas.
La adoraba por las noches, la odiaba durante del día, ya que ella no me correspondía.
Odio.
Amor.
Despecho.
Celos.
El verano del 96' no aguanté más.
Ciego y absorto vi como en una feria ella coqueteaba con un nuevo chico.
Los celos me consumían.
Ardían en mi el deseo de pegar a ese chico.
Con el corazón en el pecho, odie al máximo, a mi me querida Alma.
Era un amor enfermizo.
No podía ver a mi Alma con otros.
No podía ver como se agarraban de las manos.
No podía ver como ella le correspondía y a mi ni siquiera hola me decía.
Cuando Alma vino de vuelta al pueblo.
Ella sonreía, pues claro yo sabía que ese chico no le merecía.
Era yo y yo, no había otro.
Los otros amigos en el coche jugueteaban y yo miraba a Alma ya ni con pena.
Fuego en mi interior, rabia e impotencia, en mi mundo yo me creía superior.
No no, me negaba una y otra vez, Alma tenía que ser solo mía.
Estuve unos días donde la ignoré.
Cuando quedamos en persona, la rabia me consumía.
Le dije con gran fervor: "Alma eres solo mía".
Ella asustada y algo aterrorizada se levantó.
Yo le susurré que era mi gran amor.
Ella me miró, pero sabía que no era correspondido.
Volvió a llevar su vestido de margaritas.
Mi linda flor no volvió a ver otro sol.
En el campo entre hierbas y margaritas todo fue un descontrol.
Mis celos.
Mi rabia.
Mi amor.
Pondría fin.
Era mía o de nadie.
Los celos ya no pude controlar.
Decidí terminar con mi gran sufrimiento.
No podía compartirla, así que con dos piedras le di su gran final.
La dejé y lloré, ya que mi pobre Alma entre sangre yacía.
No quise acabar con ella, pero tampoco puede verla como ella elegía a otro.
La abandoné.
Solo me quedé con sus coleteros, lazos y fotos.
Eso iba a ser mi recuerdo que con los años siempre me acompañaría.
Alma ya no está,
Alma voló a otro lado.
Thoughts
-
PermalinkEl narrador jurando que el otro chico no la merecía es la ironía más negra de todo el texto, y él ni se entera.
-
PermalinkUn escrito sumamente impactante y perturbador hasta dar miedo. Logras meterte en la mente de un personaje obsesivo y retratar con total crudeza cómo los celos destructivos y la idea de posesión ('era mía o de nadie') conducen a la tragedia. Me llamó la atención cómo manejas la tensión en frases tan cortas y directas, desvelando el crimen de manera brutal.
-
PermalinkCon la primavera del 94, el verano del 96 y las horas a la salida del colegio, me salen dos chavales de quince o dieciséis años. Y él mismo reconoce que ella nunca le dio esperanzas, lo dice y sigue como si no lo hubiera escrito. Apuesto a que quien cuenta esto ya es un adulto que lleva décadas repasando la misma historia sin moverle una coma.
-
PermalinkNeta el cajón con los coleteros y los lazos da más miedo que las piedras. Apuesto a que esto empezó por ese cajón y todo lo demás salió después.
Related posts
-
Amargo
Esa noche supe que todo iba a quedar en un vago recuerdo.
-
Detrás del lienzo sonriente
Hay un grito en el pecho que nadie puede oír,
-
FLASHBACK 1989.
Flashback. 8 de julio de 1989 - 21:30 hs.
-
HISTORIAS DE UN REINO
Dos golpes secos al aire.
-
"QUE MAS QUISIERA QUE A TI"
Yo quisiera la tibieza de tus manos de tus labios la ternura al devorar y que tus ojos me bañen con su brillo encandecente y que tu cuerpo me humedezca como el roció al rosal. Yo quisiera poder…
-
"EL DIFICIL ARTE DE AMAR"
Amar es sentirse pleno es darse por completo es compartirlo todo lo malo, lo bueno es saber perdonar y sabre todo compartir cada minuto de cada día el espacio en movimiento como las estrellas y la…
-
✧ INVICTA ✧
Me miré al espejo: estaba entera,
-
Máscara 🎭
La humanidad predica luz,
"¿Morir por amor o