El sol nace por la sombra de mis ojos,
puntos muertos en lo invisible al momento,
tormentos y tormentas de pimienta y pimentón,
los campos inseminados sin uso de razón.
Sin sazón murió un piojo de Sansón,
oasis de perfume en un puerto,
peces o pescados de la red de un puesto,
cajón de alambres con circuitos cortados.
Poeta de transporte publico
escribes sin mover los labios,
labia del sabio en la salvia sin árbol,
fundamentos enfundados en un duelo.
La cuerda empezó a hacer andar mi juguete
dinamita en una caja de fósforos grises,
nubes pintan charcos en la mente
explotan los latidos en una bruma inerte.
El viento corto el humo de mi sueño,
cigarrillo hecho con papel de villano,
la maldad brota al resquebrajarse la ilusión,
ideología de un idiota sin reloj.
No quedan pausas ni paradas
en los rieles de las palabras,
se desbordan las paralelas del alma,
no hay filo en la guillotina de la verdad.
Un coro de gallos en un anfiteatro,
los únicos expectantes cuatro gatos,
queda paciencia para poco y prisa para tanto,
se saltan los actos pero no el hambre de silencio.