Nada trascendente sucederá.
Las tazas conservarán su forma
y estado.
Las estaciones del año pasarán,
algunas con más presencia que otras,
pero pasarán.
Llegará octubre
y con este van tres.
Me encontrará en mi mente,
calle donde me perdí
hace varios lunes.
Nada trascendente sucederá.
No llegará la magia
que sacuda el lugar,
ni habrá una fortuna
que venga a despertarme.
Algún poema
hará de taza tibia
entre mis manos.
Y seguiré esperando
la llegada de mi salvador.
Sere yo.
Mi dios,
destino,
errores
y el único
capaz de encontrar
la salida
de esta calle
donde me perdí.
Nada trascendente sucederá.
El dolor hará callo
y, con el tiempo,
se volverá olvido.
Nada trascendente sucederá.
Seguirás vivo,
y llegara octubre.