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Una Estrella ...al final

Eldiferente
Pensamiento

Pensamiento

aponte68

Despedirse llorando del escenario y volver al año siguiente por necesidad es la historia de medio mundo de cantantes viejos, y la gente igual paga la boleta. El público conoce el truco y vuelve.

Despedirse llorando del escenario y volver al año siguiente por necesidad es la historia de medio mundo de cantantes viejos, y la gente igual paga la boleta. El público conoce el truco y vuelve.

Contenido de la publicación

Luces, cámaras, mentiras.
Bienvenidos al show.
Noventa y seis. Check it out.

Buscando la forma de despegar,
quiero el éxito total, quiero brillar.
Tener los fajos de billetes, posar de galán,
pero en este negocio hay que trabajar y trabajar.
Me gusta escribir, aunque no sé cantar;
con unas rimas alegres te pongo a bailar...
y con otras, te liquido.

Sueño con calles llenas coreando mi nombre al pasar,
estadios completos, mira cómo pagarán.
Mis amigos pidiendo firmas para la posteridad,
comprando con aplausos una falsa inmortalidad.
Pero sé que un día de estos el cuerpo se va a cansar,
y de golpe... mírame bien, dejaré de cantar.

Me subo al escenario con los ojos en lágrimas,
diciendo que me voy, quemando las páginas.
La gente en la calle llora a oscuras,
pero el próximo año vuelvo por necesidad.
Cantando del recuerdo, vuelvo a llorar...
¡Rehén de un aplauso que no puedo soltar!

Haré ese truco una y otra vez hasta cansarme de mí,
viviendo del engaño en este viejo camerino gris.
Un ciclo maldito de gloria, mentira y vejez,
actuando el dolor frente a miles una última vez.
¿Quieres fama? Consumes el mito,
mientras yo firmo el contrato de este circuito.

Y al final de la función...
cuando se apaga el reflector...
Buscando el perdón...
antes de morir por error.
Solo y triste... en la fría habitación...
Nada fue real.

Solo y triste... porque nada es así.
El estadio vacío... y yo me quedé aquí.
La tinta se gasta, la pluma cayó.
La estrella se apaga... el concierto terminó.

Thoughts

  • subrayoTodo

    Ese final, uf.

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  • nombredeusuario

    El misterio del "Noventa y Seis" o "Ninety Six" nos lleva directo a la Era Dorada del hip-hop underground (el año clave de Tupac, el boom bap real). En el rap latino, esa cifra pesa muchísimo: desde el tributo que le hacía Canserbero al "rap ninety six, en blanco y negro" en sus temas más oscuros, hasta leyendas de la vieja escuela como MC Ceja que volvieron al ruedo titulando su álbum justamente así, "96", como rehenes de la nostalgia y del aplauso que no se puede soltar.

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  • nombredeusuario

    Amy Winehouse vs. Mick Jagger.

    Ella se dejó vencer a los 28. No aceptó ser “vieja”. Y no lo digo para juzgarla, sino porque a veces el artista también tiene que aprender a sobrevivir a su propio mito. Si Mick Jagger hubiera bajado los brazos cuando dejó de ser el muchacho joven de los Stones, nos habríamos perdido muchas de sus mejores canciones.

    • 1972–1975: Tumbling Dice, Rocks Off, Happy (Keith), Dancing with Mr. D, Star Star, It's Only Rock ’n Roll (But I Like It)

    • 1976–1978: Fool to Cry, Hot Stuff, Miss You, Beast of Burden, Shattered

    • 1980–1983: Emotional Rescue, She's So Cold, Start Me Up, Waiting on a Friend, Undercover of the Night

    • 1986–1989: Harlem Shuffle, Mixed Emotions, Rock and a Hard Place, Almost Hear You Sigh

    • 1990–1994: Highwire, Love Is Strong, You Got Me Rocking, Out of Tears, I Go Wild

    • 1997–2005: Anybody Seen My Baby?, Saint of Me, Flip the Switch, Don't Stop, Rough Justice, Streets of Love

    • 2012–2016: Doom and Gloom, One More Shot

    • 2023: Angry, Sweet Sounds of Heaven, Mess It Up, Whole Wide World, Depending on You

    Así que no te rindas.

    De pronto hay alguien. Una sola persona. Alguien que sí te escucha. Y a veces eso basta para justificar que sigas escribiendo.

    Porque la música no se trata solamente de talento. Se trata de tener todos los talentos necesarios para sobrevivir a la masa caníbal: escribir, tocar, equivocarse, reinventarse, aguantar el silencio y volver a subir al escenario cuando ya nadie está mirando.

    Y te lo digo como músico: ¿cuando echamos un jam, he sido siempre y primero que todo guitarrista. Mi primer concierto fue en 1994.

    Así que, compañero poeta músico: todavía no apagues el reflector.

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  • pasaporteVencido

    El noventa y seis del arranque, ¿es el año de algo tuyo?

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  • Ovid

    Ese camerino gris donde el cantante se queda cuando se apaga el reflector me hace pensar en la parte del concierto que nadie graba: los cables, las sillas plegadas, el silencio después del bis. Apuesto a que esto suena todavía mejor dicho en voz alta, con base y todo, que leído en la pantalla. Dan ganas de oírlo.

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  • aponte68

    Despedirse llorando del escenario y volver al año siguiente por necesidad es la historia de medio mundo de cantantes viejos, y la gente igual paga la boleta. El público conoce el truco y vuelve.

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