Amor.
Hubo una coma que nos dividió.
Tantas veces le dicte estas líneas al aire,
Buscando tu sombra o cualquier vacío,
Entendiendo que las disculpas solo son ceniza en el viento.
“La Luz sanadora, quemó mi dolor.”- dijo el punto.
Convertir unidades humanas, en datos silenciosos.
Alegre esa fantasía, que se convirtió en realidad
Deslumbraste tu talento, sin un juez evaluador
No hay división de culpas
que pueda alivianar esta carga,
pesada como tu partida,
como la partida de tu presencia.
Mi cuerpo era un mármol esplendoroso.
Tu ausencia es lo único
que no podremos tapar con muebles.
¿Será más extensa la mudanza?
Y ojalá alguien hubiera dicho a tiempo,
que lastimarse no es valentía,
que el silencio no siempre resguarda,
que hablar también es un salvavidas.
Al Gulag se van los presos
huidos de la batalla
a dónde van los que no son escuchados
y los que a la vida le dicen ya basta.
Escuchar no es tener respuestas.
Acompañar no es resolver una vida.
A veces alcanza con quedarse,
para que esa coma,
nunca se vuelva un punto final.
-Alejandro migoni
Colab con: Hector campos medina