Porque sueño mucho, porque no me gustan las injusticias, porque la vida me parece corta, porque quiero hablar todos los idiomas, caminar todos los caminos...Nada en todas las aguas, comer todas las comidas y amar de todas las formas.
Creen que estoy loca, que me falta malicia, que soy muy intensa, que me falta madurar. Madurar, qué miedo madurar...Qué miedo madurar y dejar de soñar, madurar y dejar de pensar con el corazón, madurar y no caminar con propósito.
Todo el mundo me dice que estoy loca porque no sé amar poquito; cuando amo, amo demasiado: amor con amor del bueno, amor del brillante, del que cura y enferma... Amor grande, que no conoce límites, que se desborda...
Pero ¿qué sería este mundo sin amor del bueno? Sin escribir cartas, sin regalar flores, sin caminar por horas, sin darnos besos o sin tomarnos de la mano. Sin estar enamorados, si abrazarnos, sin reirnos al coquetear...Una pena total.