[Una voz declama con desencanto]
Planto y solo planto
siembro hiedra y rosa
que de belleza rebosa
¿Ampollas? ¡Que espanto!
Planto y solo planto
Siembro duda y risa
Y escondo cada herida
¿Sangre? ¡Que encanto!
Planto y solo planto
Solo ser bueno para no malo
Pero frustro todo hallazgo
De egoísmo en mi manto
Ni malo ni santo
¿Quejas? ¡Que bello canto!
Planto y solo planto
Siembro sueños y ganas
Mientras me jodo la espalda
¿Seré suficiente? Una falla,
¿Qué pasa si no doy la talla?
¿Talento? ¿Qué tanto?
Planto y solo planto
sin siquiera saber que planto
¿Espero que florezca algo
o demuestra que lo valgo?
¿Decepcionado?
¡Mierda que largo!
¿Qué hago si me levanto
con piel árida y pecho de saco
brazos marchitos, mirada de fango?
Planto y solo planto
Con el cuerpo desgastado...
Te pregunto
¿Hasta cuándo?
¿Cuánto más aguanto?
Esta lucha sin descanso,
en mis plantas cada callo,
en mis ojos cada llanto,
hoy igual que ayer,
Planto y solo Planto.
[Otra voz responde, desganada]
Qué jardinero descuidado
Deja flores sin resguardo
sin agua, todo podado
¿No se siente amado?
Por Dios, que pecado
Flor que llega, un resabio
La recibe, mas no la cultiva
En florero, sin dicha ni agravio
Desdichado, en máscara de sabio.
¡Por favor! No sea ordinario
Dizque vive en constante lucha
¡Señor! Que agonía la suya
Triste, tan falto de ayuda
Plante y solo plante
Hasta que la muerte
Sea el que lo aguante.
-Sebastian Torres