Y te encuentro en mi cuarto oscuro
rebatiendo las gavetas en donde escondo el recuerdo,
liberando un hedor a moho rancio de tiempo,
amargo de intentos.
Hinchas mi estómago de miedo,
la psique de frenesí incontrolable
los recuerdos afuera, tirados en el piso
mi cuarto es un puto desquicio.
Te observo con miedo violenta amada,
te abrazo lentamente hasta sentir tu frenético respirar,
me abrazas como si me quisieras estrujar
luego somos uno, te entiendo, te acepto, me enseñas, te duermes.