Hay palabras que se escapan de mi boca,
mis hojas se dislocan ante tu presencia,
métricas en la sintaxis de mis rimas,
tus huellas crean un otoño en el suelo de mis comas.
cascadas de dudas aterran mis estrellas,
al no poder nadar entre la tinta de tus respuestas,
expuestas quedan nuestras hijas cuando abres las puertas,
decoro sin pudor y con tinturas sin plomo en el lienzo de tus sonrisas,
causa y consecuencia de los mejores cuadros de mi vida.
sin tener siete colores logras trazar mis días grises
rompiéndolos de imprevisto sin causarme daño,
como mis rosas que sobreviven el invierno bajo las ramas de tu roble,
forjando un sentir que no muera en una pagina, y trascienda sobre tu piel.