He caído en la trampa,
me has timado perfecto!
La falsa ilusión vendiste
y la he comprado feliz.
Por necesidad lo he hecho,
no me avergüenza admitirlo.
Más tú por feroz costumbre,
has actuado ruín contra mi.
Pues vete y llévate contigo
lo que con vileza adquiriste,
ojalá puedas darle uso
aunque haga la falta aquí..