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The Amazing Spider-Man 2 — Amar a alguien también significa aceptar que no podés salvarlo de todo.

rodrigosegade1000

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Siempre pensé que Spider-Man funciona mejor cuando la pelea más importante empieza después de que Peter se saca la máscara. Puede balancearse entre edificios, detener autos y enfrentarse a personas muchísimo más poderosas que él, pero ninguna de esas habilidades sirve demasiado cuando tiene que lidiar con la culpa, con el miedo de perder a alguien o con la idea de que quizás la mejor manera de proteger a una persona sea desaparecer de su vida.

Y para mí The Amazing Spider-Man 2 es, antes que cualquier otra cosa, una película sobre eso.

Peter quiere estar con Gwen, pero vive perseguido por la promesa que le hizo a su padre antes de que muriera. Le prometió mantenerse alejado de ella para protegerla y, aunque intenta seguir adelante, nunca consigue olvidarlo completamente. Cada momento feliz tiene algo atrás recordándole que estar junto a Gwen también puede significar ponerla en peligro. Y ahí aparece una idea que después volvería muchísimo en Spider-Man: Peter muchas veces cree que amar a alguien significa decidir por esa persona qué es lo mejor para ella.

Pero Gwen no es alguien que necesita que Peter organice su vida. Eso es fundamental.

Ella conoce el riesgo, sabe quién es Peter, sabe perfectamente qué significa amar a Spider-Man y, aun así, decide quedarse. Por eso me gusta tanto la relación entre Andrew Garfield y Emma Stone. Hay una naturalidad que por momentos hace que la película prácticamente deje de parecer una historia de superhéroes. Se interrumpen, se ríen, se miran, discuten y vuelven a acercarse como dos personas que realmente se conocen. Para mí, ellos son el verdadero corazón de la película.

Andrew Garfield me parece además uno de los Peter Parker más humanos que tuvimos.

Hay algo en él que siempre transmite que Spider-Man es mucho más fácil que Peter. Cuando tiene la máscara puede moverse con libertad, hacer chistes y reaccionar instintivamente. Cuando vuelve a su vida normal aparecen todas las cosas para las que no existen poderes: qué hacer con Gwen, cómo convivir con la muerte de sus padres, qué significa la promesa que le hizo al capitán Stacy y cuánto de aquello malo que ocurre alrededor suyo debería considerar responsabilidad propia.

Y creo que justamente ahí está lo que siempre me hizo conectar con Spider-Man. Nunca fue solamente un personaje que salva personas. Es alguien que termina cargando con cada persona que no pudo salvar.

Peter no piensa únicamente en aquello que hizo. Piensa permanentemente en aquello que podría haber hecho distinto.

La película tiene muchos problemas, y creo que sería injusto ignorarlos.

Quiere contar demasiadas cosas al mismo tiempo. Está Electro, está Harry Osborn, está Oscorp, está la investigación sobre los padres de Peter y está toda la relación con Gwen. Por momentos se siente como si varias películas estuvieran intentando convivir dentro de la misma. Harry, especialmente, necesita pasar demasiado rápido de viejo amigo a amenaza, y Electro tiene una presentación visual muy potente pero el personaje nunca termina de tener la profundidad que podría haber tenido.

Aun así, Jamie Foxx funciona dentro de una idea que me parece interesante. Max Dillon es alguien que siente que nadie lo ve. Vive necesitando desesperadamente que otra persona confirme que existe, y cuando Spider-Man lo trata con amabilidad durante unos minutos transforma ese pequeño gesto en algo muchísimo más grande. Después, cuando siente que esa atención desaparece, la admiración se convierte en resentimiento. No creo que la película desarrolle completamente esa idea, pero hay algo muy Spider-Man ahí: personas solitarias intentando encontrar una identidad a través de cómo las miran los demás.

Visualmente, además, me parece una película muchísimo más interesante de lo que a veces se reconoce. Marc Webb entiende el movimiento de Spider-Man de una forma espectacular. Hay momentos donde la cámara acompaña a Peter entre los edificios y realmente sentimos el vértigo y la libertad de balancearse por Nueva York. Spider-Man no parece simplemente desplazarse de un punto a otro; parece disfrutar de aquello que puede hacer. Y ese color, esa energía y ese movimiento hacen todavía más fuerte el contraste cuando la película llega a su parte final.

Porque eventualmente ocurre aquello que Peter pasó toda la película intentando evitar. Gwen está en peligro y Peter no consigue salvarla.

Para mí, la muerte de Gwen es uno de los momentos más dolorosos de cualquier película de Spider-Man porque destruye una de las fantasías básicas del superhéroe: la idea de que si sos suficientemente rápido, fuerte o valiente siempre vas a llegar a tiempo.

  • Peter llega.

  • Lanza la telaraña.

  • Hace todo aquello que Spider-Man debería poder hacer.

  • Pero no alcanza.

Eso es terrible porque no existe un villano al que derrotar después para arreglarlo. Harry puede haber provocado la situación, pero la verdadera pelea empieza cuando Peter queda solo con aquello que ocurrió.

Y ahí The Amazing Spider-Man 2 deja de hablar de responsabilidad y empieza a hablar de duelo.

Peter desaparece durante meses. Deja de ser Spider-Man.

Va una y otra vez a la tumba de Gwen porque parece incapaz de imaginar una versión de su vida que continúe después de ella. Y me parece completamente coherente con este Peter, porque durante toda la película había vivido con miedo a perderla. Cuando finalmente ocurre, no solamente pierde a Gwen. También siente que se confirmó aquello que llevaba años temiendo: que acercarse a él destruye a las personas que ama.

Y ésa es una idea peligrosísima para Peter Parker.

Porque cuando empieza a creer eso, el sacrificio deja de consistir en arriesgar su vida como Spider-Man. Empieza a consistir en negarse a sí mismo cualquier posibilidad de ser feliz como Peter.

Por eso me gusta tanto que sea Gwen quien, de alguna manera, termine devolviéndolo.

Su discurso de graduación habla de la necesidad de mantener la esperanza incluso cuando la vida cambia de una manera que nunca imaginamos. Peter vuelve a escucharlo después de perderla y ahí empieza a comprender algo que me parece fundamental para todas las buenas historias de Spider-Man: continuar no significa que aquello que perdiste deje de importar.

Peter no supera a Gwen porque deja de quererla. Vuelve porque entiende que quedarse detenido tampoco la trae de vuelta. Y entonces vuelve a ponerse la máscara.

Eso, para mí, es Spider-Man:

  • No el hombre que siempre salva a todos.

  • El hombre que fracasa.

  • Que pierde.

  • Que queda destruido.

Que durante un tiempo ni siquiera sabe por qué debería levantarse otra vez. Y aun así, cuando alguien vuelve a necesitarlo, se levanta.

Creo que por eso me gusta más The Amazing Spider-Man 2 de lo que objetivamente funciona como película. Tiene demasiadas tramas, algunos personajes apurados y decisiones bastante desordenadas, pero emocionalmente encuentra algo de Peter Parker que para mí es esencial.

Andrew Garfield está excelente y Emma Stone es directamente el alma de toda la historia. La química entre ellos hace que la pérdida de Gwen no funcione simplemente como el gran golpe dramático del final. Sentimos que Peter perdió una parte concreta de la vida que estaba intentando construir.

Porque quizás ser Spider-Man nunca haya significado poder salvar a todo el mundo. Quizás significa aprender a vivir con aquellas personas a las que no pudiste salvar sin permitir que esa culpa te convenza de que ya no vale la pena intentar salvar a nadie más.

Y creo que ahí está también la tragedia más grande de Peter Parker: siempre está dispuesto a sacrificarse por los demás, pero muchas veces tiene que aprender que seguir viviendo después de una pérdida también puede ser una forma de responsabilidad.

Porque el verdadero heroísmo de Peter no aparece cuando consigue llegar a tiempo. Aparece cuando descubre que esta vez llegó tarde, que no puede cambiar lo que pasó y, aun así, encuentra una razón para volver a ponerse la máscara.

Thoughts

  • TintaYMadrugada

    Órale, el regreso con el discurso de graduación sonando otra vez me deja dudando. Toda tu lectura dice que Peter tiene que aprender a vivir con la pérdida, y la película lo resuelve con la voz de Gwen indicándole qué hacer. Ella termina decidiendo por él, justo al revés de lo que planteabas con la promesa al capitán Stacy. Apuesto a que con el nene disfrazado frente al Rhino y nada más, sin la grabación, ese regreso habría pesado el doble.

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  • Gonzalo_R

    Lo de Peter decidiendo por Gwen yo lo leo más como miedo que como control. Alejarse le sirve para que la culpa quede lejos de él. Bastante más cobarde que paternalista, y por eso duele tanto.

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