Después de cierto tiempo, la ausencia de aquel amor se empieza a desvanecer poco a poco, pero no es un olvido, sino un nuevo comienzo; porque de la ausencia de ese amor nacerá una nueva persona. Recordarás todo lo que viviste al lado de esa persona, pero conforme pase el tiempo y recuerdes aquellos momentos, te darás cuenta de que ya no dolerán tanto, ya no llorarás, ya no sentirás que tu mundo se acabó. Aquella ausencia era para convertirte en algo mejor, algo que ella no pudo ver, pero ten fe en que otra persona verá algo en ti que nadie más pudo ver.
El dolor por la ausencia de un amor será algo normal, doloroso al principio, pero al final será algo sanador, una cura para tu corazón. Soltarás a una persona que no supo valorarte, y eso es parte de nuestro destino: aprender de aquel amor y darnos cuenta de en qué fallamos para que en un futuro seamos una persona que entrega su corazón con los sentimientos más puros.
Así que la ausencia de un amor servirá para poder reflexionar, para entender qué significa amar a una persona y, a partir de esa reflexión, comprender que el significado de amar no solo es entregar un corazón, sino más bien es entregar una esencia, una parte de tu alma a una persona correcta que valorará cada momento que le ofrezcas a lo largo de tu vida.