Saltar al contenido
Cargando…

Mi única querida y amada

Filodeacero
Pública 4 conversaciones 7 pensamientos 28 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Mi única querida y amada, Mis ojos ya no beberán tu imagen como quien bebe el vino lentamente Para guardar su fuego entre los labios.

In groups

Contenido de la publicación

Mi única querida y amada,
Mis ojos ya no beberán tu imagen
como quien bebe el vino lentamente
Para guardar su fuego entre los labios.

Ya no podré seguir tu dulce gracia
con esa larga mirada que era un beso,
ni contemplar la luz de tu semblante
Cuando la aurora entraba en nuestro lecho.

La oscuridad desciende sobre mí;
La noche va cubriendo cuanto miro.
Tu rostro se deshace ante mis ojos,
Pero jamás dentro de mi memoria.

Porque allí permanecen esculpidos
la claridad serena de tus ojos,
la curva de tu boca y aquel instante
En que por vez primera yo te vi.

Me basta con pensarte para verte.
Me basta pronunciar tu nombre, Adela,
para que nuevamente se ilumine
El mundo que se apaga ante mis ojos.

Adiós, tesoro mío, amor del alma;
aunque parezca alejarme de tu lado,
ningún camino puede conducirme
A un sitio donde tú no estés conmigo.

Nunca estaré verdaderamente lejos,
pues vive en ti una parte de mi vida
y llevo yo, en la región desconocida,
Todo el amor que tú sembraste en mí.

Cuando atraviese el último umbral
y entre en el otro mundo que me espera,
seguiré amándote sin medida,
Como te amé en la tierra y en el tiempo.

Mi corazón está en paz con este mundo,
porque una vez te tuve entre mis brazos;
porque escuché tu voz junto a la mía
Y conocí el calor de tus abrazos.

Tuve a la más hermosa de las mujeres,
pero también a la más noble y sabia;
Fuiste mi compañera y mi refugio,
La luz que caminaba por mi casa.

No lloro por el tiempo que termina:
Agradezco los años compartidos,
cada alegría, cada desventura
Y cada amanecer que hemos vivido.

El tiempo puede separarnos hoy,
pero el amor no sabe de distancias;
La muerte es solamente aquella puerta
Que cruzaremos en distintas horas.

Por eso, amada mía, no pronuncio
la palabra final de los adioses;
Te dejo entre mis versos la promesa
De hallarte más allá de todo nombre.

Y cuando llegue para ti la tarde
y cruces el umbral hacia mi encuentro,
Reconoceré tus pasos en la sombra
Y volveré a mirarte como entonces.

Esto no es un adiós, querida Adela:
Es una breve pausa en el camino.
Yo esperaré por ti en el infinito.
Esto no es un adiós, sino un hasta luego.

Thoughts

  • versos88

    A mí lo que más me mueve está al final, cuando repite dos veces que esto no es una despedida. La primera vez suena a consuelo para ella. La segunda ya suena a alguien que se lo está diciendo a sí mismo para poder irse tranquilo, y ahí el poema se pone más duro de lo que parece.

    Permalink
  • Ovid

    Adela aparece una sola vez en todo el poema, justo cuando dice que le basta nombrarla para que se le vuelva a encender el mundo que se apaga. Me hace pensar en las cartas viejas de despedida, donde el nombre de la otra persona era casi siempre lo último que se escribía. Se nota que ese nombre no está puesto al azar.

    Permalink
  • LauraLetras

    La forma del poema me recuerda a los sonetos de despedida del Siglo de Oro, sobre todo al de Quevedo, Amor constante más allá de la muerte, y aquí el que se despide pone la memoria como el lugar donde ella no se borra. Me sostuvo la parte del medio: cuando ya no la puede mirar, dice que le alcanza con pensarla. Y Adela aparece nombrada una sola vez, justo ahí, como si decir su nombre fuera lo que vuelve a prender todo. Para mí esa es la estrofa que carga con el resto.

    Permalink

Related posts

  • SISO CAN | Sofocación por verano - Prosa poética.

    Digamos que fue el calor. El hueco inmóvil de la siesta empapó la vértebra, saturó de líquido las grietas y las comisuras que se habían olvidado su nombre. Sí. Sí. Brotan urgencias mientras va…

  • Habito en tus silencios

    Habito en tus silencios, amada mía, Allí donde las voces ya no alcanzan; Mi alma vive en todas tus esperanzas Y en cada sueño tuyo encuentra el día.

  • Comisario Muslera

    23 de junio de 1999 - 00:45 hs.

  • Renault Fuego GTA

    Leonardo, María y Raúl continuaban avanzando en grupo por los pasillos oscuros de la planta alta. Al pisar el último peldaño de la escalera hacia el nivel inferior, Brian se detuvo en seco,…

  • Caín y Abel: La fractura.

    Después del Edén, la historia continúa con el primer crimen.

  • El cobarde

    Siempre intente en mis poemas contar una historia en 3 minutos. Díganme si lo logre

  • SISO CAN | Mar adentro - Poema

    Zarpar sin agua:

  • Escribo y luego pienso

    No, pero ¿Y si sí? ¿Por qué negar?¿Por qué la primera respuesta a todo es un no? Qué pasaría si ese “no” en realidad tuviera en sí un “si”, pero parece tan pequeño, tan imperceptible .