Zarpar sin agua:
cruzar el vado blanco
donde la luz desborda sus amarras.
El verde titila.
Llego al borde,
pero el borde no tiene manos.
Cristal y silencio:
la cubierta es un espejo frío
donde los náufragos
guardan la marejada.
No hay bienvenida.
Sólo esta fiesta a oscuras,
donde soñar el mar
es la única forma de no ahogarse.