estaba acostumbrado ya. No sabe que hizo contra el destino, que juego sucio había jugado o si simplemente el universo quería esto para el. Estaba acostumbrado a que la gente llenase sus vacíos con él. Le contase sus secretos porque nadie le oia, le besase porque nadie les besaba, querían regalos porque nadie se los daba. ¿Y que hacía? Dimitri corría a hacer todo. Escuchaba los secretos, sacrificaba sus noches de sueño para escucharles, les abrazaba y les hacia ser cómodos en sus propias pieles. Cuando llegaban diciendo que su pareja no les tocaba hace meses, también sabia para donde iba el asunto y simplemente procedía a hacerlo. No sabía como decirle que no a un corazón roto.
No sabia como acallar un corazón que buscaba a amor.
Dimitri era un puente. Entre los daños y el nuevo amor.
O así quería verse. No quería pensar que todos le habían usado y menos quería aceptar que probablemente estaba consciente de eso y de igual manera dejó que ocurriese. No quiere aceptar que su problema es dejarse llevar demasiado. No quiere aceptar que el acepta cualquier demostración de amor como la más pura porque nadie le mostró amor de verdad en su infancia.
Dimitri esta sediento de amor, necesita el amor para vivir y cuando llega en forma de personas dañadas, lo acepta de igual forma aunque su cabeza diga "deja de hacerlo." ¿Acaso el destino le estaba poniendo pruebas? ¿Por qué siempre se encontraba con el mismo tipo de gente? No entendía si era el quien les buscaba o ellos le buscaban a el.
Su ego le decía que obviamente le buscaban, pero su inseguridad le sacudía la cabeza diciéndole que el buscaba a todos para llenar sus propios vacíos.
Deja de creerte la última cocacola del mundo, Dimitri. La gente no te busca a ti, la gente no tiene tus vacíos, eres tu un pobre niño confundido que quiere creerse el protagonista de una obra demasiado barata y aburrida.
Cuando esta solo no es el mismo que cuando con alguien, y cuando está con a no es el mismo que cuando esta con b. Aprendio a modificar su personalidad y su actuar de acuerdo a con quien estaba. Una táctica ancestral para conseguir cosas. Pero luego llegaba el vacio, ¿quien era dimitri? ¿Acaso es esos coqueteos innecesarios? ¿Esos llantos nocturnos que acallas? ¿Esos abrazos calidos? Nadie. Solo eres un puente para conectar gente, un transporte, una conexión pero jamas destino.
La cabeza le retumbaba recalcandole que debía cambiar algo. ¿Pero como hacerlo? ¿se quedaria solo? ¿Y si nadie le quería de verdad? ¿Y si solo me querían para ayudarles? ¿Para follar? ¿Para desahogarse? ¿Para sentir que tienen alguien ahí?
¿Y si nadie me necesita de verdad?