Cada noche marcada de tantos recuerdos, condena la existencia de una madrugada tintada por sueños de artistas.
Por cada atardecer enfermo de amor o pasión, existirá alguno que logrará embriagar a inocentes de su enfermedad.
En cada corazón que tenga asunto con la pasión, sin importar la hora, habrá alguno que nunca tendrá más que un latir.