El que mira desde los edificios con el mismo fragmento negro en la mano me hace pensar que hay más de un pedazo suelto por ahí. Y Cian va a ir solo a las doce, eso seguro, por mucho que Laura diga que no.
Shadow : capítulo 6
Pensamiento
El que mira desde los edificios con el mismo fragmento negro en la mano me hace pensar que hay más de un pedazo suelto por ahí. Y Cian va a ir solo a las doce, eso seguro, por mucho que Laura diga que no.
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CAPÍTULO 6 — "LA PRIMERA PARTE"
La noche había vuelto a quedarse en silencio.
Cian seguía parado en medio de la calle.
El hombre misterioso ya había desaparecido.
Laura permanecía unos metros detrás de él, mirando el lugar por donde se había ido.
—¿Quién era ese tipo? —preguntó Cian.
Laura no respondió.
—Laura.
—No lo sé.
Cian se giró.
—¿No lo sabes?
—No.
—Entonces, ¿por qué parecía saber más que nosotros?
Laura bajó la mirada.
—Porque probablemente sabe algo que nosotros todavía no.
Cian soltó una pequeña risa, pero no parecía divertido.
—Eso no me tranquiliza.
—A mí tampoco.
Durante unos segundos ninguno habló.
Entonces Cian se llevó una mano al pecho.
—Otra vez...
Laura levantó la cabeza.
—¿Qué pasa?
—Lo siento.
—¿El cubo?
Cian asintió.
—No sé cómo explicarlo. Es como si...
Se quedó callado.
—¿Como si qué?
—Como si estuviera intentando llamar mi atención.
Laura se acercó.
—¿Lo sientes dentro de ti?
Cian la miró inmediatamente.
—No.
Laura se quedó quieta.
—¿Entonces?
—No está dentro de mí.
Cian recordó las palabras del hombre.
**“El cubo no está dentro de ti.”**
—Pero está cerca —dijo Cian.
Laura frunció el ceño.
—¿Cerca dónde?
Cian miró alrededor.
—No lo sé.
De repente...
**TIC.**
Ambos miraron hacia el suelo.
El pequeño dispositivo metálico seguía allí.
Su pantalla se encendió.
Laura retrocedió.
—No otra vez...
Cian se acercó lentamente.
—¿Qué dice?
La pantalla mostró una palabra.
“MAÑANA.”
Cian frunció el ceño.
—Eso ya lo vimos.
La palabra desapareció.
Durante unos segundos, la pantalla quedó completamente negra.
Entonces apareció otra.
“PRIMERA PARTE.”**
Cian dejó de respirar por un instante.
—¿Primera parte de qué?
Laura negó lentamente con la cabeza.
—No lo sé.
—¡Siempre dices eso!
—¡Porque es verdad!
Cian se quedó callado.
Laura respiró profundamente.
—Cian... yo tampoco entiendo lo que está pasando.
—Entonces dime algo que sí sepas.
Laura dudó.
—Sé que el cubo no apareció por casualidad.
Cian la observó.
—¿Qué quieres decir?
—Desde que te lo entregué...
Laura señaló el dispositivo.
—...todo comenzó a reaccionar.
Cian miró el aparato.
—¿Crees que está conectado con el cubo?
—Creo que alguien quiere que pensemos que lo está.
—¿Y si realmente lo está?
Laura no respondió.
La pantalla volvió a encenderse.
Esta vez apareció una frase más larga.
### **“MAÑANA. 12:00.”**
Cian abrió los ojos.
—¿Mediodía?
Laura se acercó al dispositivo.
—Sí.
—¿Y qué pasa mañana a las doce?
La pantalla cambió.
### **“VEN SOLO.”**
Silencio.
Cian miró a Laura.
Laura miró a Cian.
—Ni hablar —dijo ella.
—¿Qué?
—No vas a ir solo.
—El mensaje dice que vaya solo.
—Precisamente por eso.
Cian sonrió ligeramente.
—Pensé que no confiabas en mí.
—No confío en el mensaje.
—Ah.
Laura cruzó los brazos.
—Y tampoco confío en quien lo envió.
Cian miró nuevamente la pantalla.
—Entonces mañana descubriremos quién está detrás de esto.
Laura negó con la cabeza.
—No.
—¿No?
—Mañana descubriremos **qué quiere que descubramos**.
Cian se quedó pensando.
La frase del hombre regresó a su mente.
**“Alguien que espera que sobrevivas lo suficiente para descubrirlo.”**
—Laura...
—¿Sí?
—Ese hombre dijo algo extraño.
—¿Qué cosa?
—Dijo que alguien espera que sobreviva.
Laura perdió ligeramente la expresión de su rostro.
—¿Y?
—Eso significa que alguien sabe que estoy en peligro.
—O que alguien quiere ponerte en peligro.
Cian guardó silencio.
En ese momento...
**CRACK.**
Un sonido salió de un callejón cercano.
Los dos se giraron.
—¿Escuchaste eso? —susurró Cian.
Laura asintió.
—Sí.
Otro sonido.
**CRACK.**
Cian dio un paso hacia el callejón.
Laura lo agarró del brazo.
—No.
—Solo voy a mirar.
—Eso es exactamente lo que hacen las personas antes de meterse en problemas.
Cian la miró.
—¿Y tú qué propones?
—Nos vamos.
—¿Y si alguien está ahí?
Laura observó la oscuridad.
—Entonces espero que también quiera irse.
Cian sonrió.
—Eso sonó bastante aterrador.
—No estaba intentando ser graciosa.
De repente, una sombra cruzó rápidamente al fondo del callejón.
Cian se quedó inmóvil.
—Laura...
—La vi.
—¿Era él?
—No lo sé.
Cian dio un paso.
Pero la sombra ya había desaparecido.
Entonces sintió nuevamente aquella extraña sensación en el pecho.
Esta vez fue más fuerte.
Cian apretó los dientes.
—¡Ah!
Laura se acercó.
—¡Cian!
Una pequeña marca negra apareció durante un instante sobre su pecho.
Laura la vio.
—¿Qué fue eso?
Cian levantó la camisa ligeramente.
La marca desapareció.
—No lo sé.
Laura lo miró preocupada.
—Esto no me gusta.
Cian bajó la camisa.
—A mí tampoco.
Ambos permanecieron en silencio.
A varios metros de allí, oculto entre los edificios...
alguien observaba.
En su mano sostenía el mismo fragmento negro.
El fragmento comenzó a brillar débilmente.
La persona sonrió.
—Ya empezó.
Miró su reloj.
**11:47 PM.**
—Mañana será diferente.
El fragmento dejó de brillar.
Y la figura desapareció en la oscuridad.
Mientras tanto, Cian y Laura comenzaban a alejarse del lugar.
Sin saber que, al día siguiente...
la primera parte de la historia de Cian comenzaría a revelarse.
Thoughts
-
PermalinkLa marca negra en el pecho que se borra justo cuando él se sube la camisa. Vaya pues, eso me puso más nerviosa que la sombra.
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PermalinkSeis capítulos y aquí sigo, que para mí ya es mucho! Laura sin fiarse del mensaje pero sí de él es lo que me tiene enganchado, más que el cubo.
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PermalinkEl que mira desde los edificios con el mismo fragmento negro en la mano me hace pensar que hay más de un pedazo suelto por ahí. Y Cian va a ir solo a las doce, eso seguro, por mucho que Laura diga que no.
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