Cargando…

El closet III — Dias del consumo (4)

Wires_g1rl
Pública 0 conversaciones 2 pensamientos 11 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

El cuarto de Jonathan seguía la misma extraña obsesividad de su dueño, el cuarto estaba en el pasillo al fondo del departamento, en el lado izquierdo. Era espacioso para una sola persona (diría que…

En series

Contenido de la publicación

El cuarto de Jonathan seguía la misma extraña obsesividad de su dueño, el cuarto estaba en el pasillo al fondo del departamento, en el lado izquierdo. Era espacioso para una sola persona (diría que estaba planeado para que vivieran 2), el pelirrojo dormía en una cama de doble plaza y además de la cama solo había una mesilla de noche acomodaba a su lado y un escritorio, con dos lápices, un monitor y una alfombrilla, dispuestos en una forma que se veían armoniosos, la paleta de colores era bastante monocromática, no había colores primarios a comparación de la sala de estar.


El cuarto era un poco desolador, no es que fuera simplemente ordenado y pulcro, en ese momento sentí un mal presentimiento, parecía que él intentaba mantener algo en orden sin importar que.


Habia algo mas ahi que no cuadraba del todo, no era en la zona izquierda al pasillo, era a la derecha, habia una puerta,  que a comparación de esta zona, donde habia un farol que iluminaba el pasillo, el lado derecho de este, estaba casi a oscuras, apenas la luz del farol izquierdo lo iluminaba un poco, dejando entrever esa llamativa puerta de color rojo.

Rojo, el color rojo normalmente es asociado al peligro en algunas interpretaciones, o a la intensidad emocional, como, sentimientos que te desbordan, un mar que te consume y te asfixia en su inmensidad emocional.


-¿Dónde está ese ‘’algo? -interrogue a Jonnathan examinando el nuevo lugar al que nos habíamos desplazado en el mobiliario.

-Dejame responderte con una pregunta, ¿donde crees que puede estar?

-Viendo la situación, considero que debe estar en la puerta que está contraria a esta habitación no?

-¿Que te hace pensar que puede estar ahi?

-Oye, no empecemos de nuevo con las redundancias.

-Aun no respondes, ¿por que estaria ahi?

Mh? parecía que este chico estaba aplicando en mi un tipo de pregunta y contrapregunta para hacer fluir nuestra conversación, como buscando que entre esas interrogantes y las respuestas que yo diera, poco a poco fuéramos acercándonos al verdadero problema en este pasillo, estaba jugando conmigo, si es que podriamos decirlo asi.


-Bien, si es así, considero que esa puerta es un lugar que a una persona normal le daría mala espina, está casi a oscuras, es roja en lo poco que se puede vislumbrar, el contraste entre ella y estos muros de blanco denso es obvio.

-Es una buena hipótesis, pero bastante obvia, ¿no?, ¿que te asegura que tu trabajo está tras esa puerta? -Debatió mirándome fijamente frente a mi, el estaba intentando que yo vacilara en esto, que no mantuviera mi palabra firme, eso fue molesto, soy un tipo testarudo a veces.

-Mira, en el caso que esa puerta se abra, estoy seguro de tener la razón. -afirme, aun a pesar de tener poca convicción, ¿por qué?, no debes mostrar jamás debilidad frente a un oponente o cliente, es una de mis reglas.

-¿Apostamos?

-No apostaría si no estoy 100% seguro de ganar, eso sería ridículo, una completa pérdida de tiempo. - dije, mi muñeca se alteró, sin darme cuenta, me delate en segundos que estaba vacilando, que mal gusto…

-Si la oportunidad no está asegurada no actúas ¿eh? - El rio, acercándose a la puerta. - veamos como te va con esto.


Mi cuerpo se tenso un poco esperando el momento en que las manos enguantadas del hombre tocaron el plomo de la puerta, previsualizando que podría ser el tan importante asunto que yo debía hacerme cargo en este estrafalario trabajo.

Oh sí, durante unos 10 segundos anhelé regocijarse en mi ego humano al acertar a este juego del azar.


Me encantaría que hubiera sido mi día de suerte y hubiera generado una segunda deducción consecutiva correcta, pero esta vez el destino se burló de mí e hizo que este imbecil veinteañero también realizará dicha acción.

-Ups, supongo que su análisis crítico aún no es completamente infalible, vaya, me decepciona un poco, los adolescentes rumoreaba que usted es un completo genio de la deducción. señor estafador…

Era un jodido baño, cuando el aprieto el botón dentro del cuarto, se iluminó un baño de cerámica azules y celestes, simulando un fondo acuático, eso fue incluso mas insultante, ¡fue como…!perder en un juego de niños! (que en parte lo eraa), estoy seguro que mi semblante se torció un poco de la cara apática que porto a diario.

-Perdon perdon, queria que hicieramos esto para perder aún más tiempo.

-¿Por qué quieres que perdamos tanto tiempo? -pregunte - pareciera que no quieres que llegue al objetivo ahora.

-No es eso, solo estaba jugando…


Jonnathan suspiro, pasando por mi lado, su cara estaba decepcionada de que su jugarreta era todo menos divertida, se podría decir que este corto juego mental terminó en empate, ambos derrotados, no me había ganado al intentar provocarme. 


 esta vez nos adentramos de nuevo en su cuarto y él, abrió el closet que estaba en la muralla, era de esos roperos incrustados en la muralla y era del mismo color que la puerta, rojo, no me habia percatado de él antes, lo cual me sorprendió, ¿mi nivel de análisis había dejado ir este closet de esa manera?, no, tal vez estaba turbado, si, el agua en mi mente seguía turbada por lo que había vivido hace tan solo unas semanas.


-Esto, señor estafador, ayúdeme a estafar mi closet. -sentenció sin mas el pelirrojo.


Lo que siguió en mi persona fue consternación. 

-¿Ah? -entone consternado. - oye, ¿esta es tu última broma?

-Esta vez estoy siendo serio, es más, ¿por qué no revisas tu teléfono móvil?

-Mi teléfono, ¿por qué?

-¿por qué no lo haría? - pregunto otra vez.


En mi hastío saque el teléfono con el fin de terminar este estúpida charla, la hora era normal, ¡demasiado normal! 20:50 pm, habían pasado unos minutos desde que salimos de la sala de estar.

No obstante, las ideas turbias en mi mente no tardaron en brotar …no quería verme involucrado de nuevo en algo de esta índole.


-Son 10 para las 21 horas, ¿por qué tuve que sacar mi teléfono? - respondí un poco nervioso.

-¿A cuántos metros estás del closet?

-¿mh? - murmure. - diría que a unos 2 metros. -respondí cerrando un poco los ojos y levantando mis cejas.

-Mientras que yo estoy al lado de él. - dijo Jonathan. - señor estafador, acérquese a mí.


¿Acercarme a él?

¿Qué tendría de especial esto?, pues mucho, tal vez él sí lo sabía, tal vez no, pero este hombre me estaba invitando a entrar tras su cuerda de terciopelo, me invitaba a su intimidad mental, el problema que yacía en ese dormitorio se me estaba escapando de las manos, no era algo tan simple como estafar a esos adolescentes de edades púberes 


Con lo que me quedaba de dignidad en ese domingo, y con poco ánimo ,me obligue a ponerme junto a Jonathan frente al closet.


 El pelirrojo lo abrio de inmediato,  su ropa estaba ahi, toda era negra, y solo eran un centenar de chalecos negros y pantalones largos del mismo tono, pareican casi una masa uniforme de oscuridad, tambien, casi todos, intentaban tapar por completo la carne de su cuerpo, no era como simplemente que no le gustara presumir su figura esbelta y estilizada, pareciera que sentia resignacion a ocultarla siempre.


-¿Qué opinas de esto? tiene el cuello en v..aunque no me da mucho gusto usarlo… -Dijo al tomar uno de las decenas de percheros que se colgaban en su closet, si, era un chaleco de negro muy opaco, bloqueaba las luces del cuarto, parecia mas una figura unidimensional en este plano.


-No estoy aquí para hablar de moda contigo, tengo un trabajo por el que me pagaste, mi paciencia se colma. - chirríe mis dientes al decir eso, en ese momento estaba de muy mal humor, y también muy perturbado.

Aunque yo no exploto, ¡jamás lo haría! eso sería una falencia, explotar frente a mi cliente podría a la larga traer mala fama, y menos ceros a la cuenta bancaria.


Lo que pasó después de esa extraña pregunta fue sin intentar sonar muy exagerado, algo descabellado, a decir por lo menos, Jonnathan me mostró la pantalla de su celular inteligente, al iluminarse la pantalla quedó descolocado, me sentí por unos segundos atrapado de nuevo en un calvario.

Eran las 21:10, de alguna forma, nosotros habíamos simplemente gastado 20 minutos en algo que se sintió como a lo mucho 2 o 3, era como, si nosotros mismos le hubiéramos pedido al reloj que se adelantara o incluso, pareciera que lo habíamos manoseaba y movido sus agujas sin su consentimiento.


-¿Cómo es posible que me hiciste gastar 20 minutos? -respondí confundido.

-Creo que aun no me hago entender, te dejaré unos segundos pensarlo, aunque no gaste muchos, no quiero madrugar realmente.


Comencé mi análisis una vez más, esta situación iba agudizando como el estado clínico de un enfermo en urgencias, cada vez peor. En nuestra situacion, cada vez mas idiota, ¡mierda!, no quería que esto fuera otro caso relacionado a algo de carácter paranormal, mi mente se acalambró un poco, me puse de nervios, acaso este hombre me conocía de antes de pisar esta ciudad? ¿de la ciudad anterior?, pensé que el peso de mi actuar pasado ya no existía, tal vez había dejado huellas sin darme cuenta, eso sonaba como una situación horrible para mi ¿tal vez me habían puesto un investigador privado para espiarme? ¿y si eso era Jonathan?, deje que mi mente empezara a sacar conclusiones imbéciles, me tuve que obligar a suspirar fuerte para calmarme.


No creo en lo sobrenatural, se que esto suena ridículo a este punto, un closet que tenía singularidades fuera de la comprensión humana frente a mí y yo sin creerle, Pero dejadme explicar.  para mi tal estupidez no existe, fantasmas y el folklore que se ha alimentado durante decenas de años carece de lógica, si algo se presenta frente a mi, algo se materializa y ese algo es capaz de ser visto, observado y analizado, no es algo sobrenatural, en mi mente es algo tangible, pero el hecho de ser posible de apreciar su existir me genera repulsión, ¡pues me aburren los problemas así!problemas sin compensaciones monetaria, vaya, soy enserio un adicto al dinero…, a lo que voy, no quiero creer en lo sobrenatural, más que no creer en ello, ¡porque me parece una pérdida de tiempo!


-¿estás listo con tu tercera deducción de la noche? mira el reloj de mi celular.

Marcaba ya las 21:45, había pasado más de media hora meditando?, no… pese a mi negatividad, esto era algo que era como anillo al dedo en la etiqueta de ‘’sobrenatural’’, etiqueta con la que no estoy de acuerdo por como ya dije.

-Si mi teoría es real, estoy de verdad consternado. -admití un poco menos serio. -Yo no soy un puto exorcista, ¿sabes?, no resuelvo problemas de orden espiritual o lo que signifique todo esto.

-pero eres un estafador, y creo que puedes ayudarme…

-¿Cómo ayudarte con un closet que literalmente devora el tiempo? - gruñi.


Así es, el giro de esto es ese, el ‘’algo’’ que iba a estafar no era una persona, no era siquiera algo considerado de manera general como empírico, era algo que podía escapar de la compresión de los creyentes de lo supersticioso, la mera idea de tener que creer que un closet consume demasiado tiempo al estar junto a él y prestarle atención suena cuanto menos, ridícula, y en parte, lo es, en el pasado, en ese presente, ¡y ahora en el futuro!

¿Pero qué relato relacionado a entes sobrenaturales no posee un poco de ridiculez en su narrativa?


-Alejémonos de este closet unos minutos, de lo contrario perderemos toda la noche aquí.

-Me parece que es la primera cosa inteligente que dices esta noche. - suspire moviendo mi cuello tenso.


Nos posicionamos en la entrada de la habitación nuevamente, mirando el closet a más de 2 metros.

-¿Desde cuándo es que te sucede esto? - empecé preguntando, si iba a tomar esto, al menos hacer lo mínimo que podía, preguntar,levantarle información. 

-Hace algo de 2 semanas, un día levantándome para salir de mi casa, me puse a buscar que ponerme entre mi ropa, eran no más de las 7 de la mañana, juro que debí haber tardado 10 o 15 minutos, pero al mirar el reloj, eran ya más de las 5 de la tarde. - Dijo eso para luego volver a mirar el closet, desviando la mirada de mis ojos, lucía incómodo. - había perdido todo mi dia, al notar eso pensé que estaba cansado o algo, pero con el pasar de los días me di cuenta que esto era real, ese closet tiene la capacidad de absorber tiempo a un ritmo exagerado


-¿Y estamos seguros a esta distancia?

-Si, el closet solo reacciona cuando yo estoy al lado de él.

-¿Solo cuando tu estas a su lado?, ¿qué sucedería si fuera yo en lugar de ti quien se pusiera a trajinar en él?

-Nada, estoy seguro, ese closet solo reacciona cuando yo estoy en contacto con el-

-Eso quiere decir que tu closet quiere drenar de forma exclusiva tu tiempo, ¿no?

-Ding ding, estás en lo correcto. - sonrió el hombre de nuevo. - Así es, mi closet por alguna razón solo quiere que yo pierda tiempo, estoy seguro de eso aunque jamás haya habido otra persona aparte de ti aquí que este cerca de el, es una corazonada, si lo piensas, la razón por la que casi perdimos más de una 1 hora recién fue porque yo estaba junto a él y tu al estar a mi lado, sufriste la misma drenacion.


-Una corazonada no es útil…

-Para mí sí, pero más importante aún, señor estafador, ¿tomará este caso?


El hombre estaba decidido, listo para aceptar una respuesta positiva, sin querer pensar en qué pasaría si me negara, acepte, además, debo admitir que la paga que jonathan me había dado por esto, supera con creces el de cualquier adolescente al que he estafado, ¿por que aceptar algo con lo cual podría estafar a mi propio cliente de manera rápida?

Sin darme cuenta, mi corazón actuó bastante humano esa noche, si, quería ayudar a este hombre más allá del dinero, esto me enloqueció un poco.

Aunque sin darme cuenta, la fachada de Jonathan había comenzado de a poco a quebrajar.


Thoughts

  • tintaDeMartes

    Jonathan me cae peor cada capitulo y a la vez me da lastima, y esas dos cosas ya no se me separan. Oye, ¿tu ya sabes como termina esto o lo vas escribiendo capitulo por capitulo?

    Permalink
  • renglontorcido

    Mi apuesta es que el estafador se para solo frente al closet y no pasa absolutamente nada. El mueble no tiene la culpa, la tiene el rato que Jonathan se queda ahi parado sin decidirse por un chaleco.

    Permalink

Related posts

  • El closet II — Dias del consumo (3)

    En un abrir y cerrar de ojos, me encontraba en una residencial de apartamentos para ir al de este peculiar hombre llamado jonathan, moviendo sus manos con guantes negros en los ultimos ocasos del…

  • El closet I — Dias del consumo (2)

    El ocaso del día me bañaba los ojos sin poderme dejar mirar bien, estaba sentado en una banca en algún punto de esta nueva ciudad a la que había decidido ir luego de ciertos problemas en el último…

  • Monologo inicial — Dias de la nada (1)

    Llegar a mis 35 años es cuanto menos una situación extraña, ya no soy lo suficientemente joven como para que la gente me mire de menos y piense en mí como un mocoso, pero tampoco soy un anciano al…

  • Capítulo 11: El peso del apellido Kanzaki

    La oficina del director permanecía completamente en silencio. Solo se escuchaba el zumbido constante del aire acondicionado y el tictac rítmico del reloj de pared, que marcaba el paso de los…