1
Buenos días, señorita.
Vengo a devolver este amor, tan medido y educado.
De miércoles de cine y cenas en la casa de sus padres
los viernes a la noche.
De sexo, con condón por supuesto, los sábados después de unas copas.
De 14 de febrero y semanas de la dulzura.
De bautismos de sobrinos y navidades de redes sociales.
No me mire así, señorita,
quiero devolver este amor vencido.
Cuando lo compré no leí la letra chica.
Y quiero un reintegro por tantas horas aburridas, por tantos besos desabridos, de tantos coitos interrupciones. De tantos matecitos lavados. De tantas milanesas de soja y agua bendita.
2
Un amor cursi y dulce me tomó por asalto en una parada de colectivo, me miró y se rió de mi bufanda y, por Dios, su risa llegó a rincones olvidados de mi alma, y cuando quise darme cuenta me había invitado una cerveza y después un cigarro «de esos que dan risa», se metió en mi cama y está ahí hace una semana. Y no quiero que se vaya. Y juro que no tiene nada que ver que tenga 20 años menos, solo fue que su cuerpo no fue faro, fue puerto. Pero sí que a los matecitos le pone menta y que lloró sobre mi pecho cuando me pidió que no la engañara, que no la despertara si iba a olvidarla... La abracé fuerte y, de tan cursi, le pedí que se quedara todo el tiempo que le diera la gana.
Por eso vengo a devolver el otro, que no era amor, era miedo a estar solo, a ser viejo, a quedarme sin nada.
Que tengo un amor cursi que a los matecitos le pone menta.
Que tengo un amor cursi, quién lo iba a decir, casi llegando a los 50.
Que me hace escuchar Arjona y yo le retruco con Sabina.
Que no se ríe de mis chistes y yo me vengo con cosquillas.
Que llora cuando está triste y le cocino galletitas.
Que volví a creer en los milagros cuando me besa sin ninguna prisa.
3
No, no quiero que lo actualice, se lo dejo acá, señorita, tiene poco uso, puede ponerlo en promoción o agregarlo a alguna oferta.
No voy a negar que me da un poco de tristeza.
Pero comencé a extrañarla, mucho más cuando estaba cerca.
Quiero devolver este viejo amor, antes que se transforme en dolor.
Y nos lastime más de la cuenta.