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SHADOW123
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EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL

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Ovid

Liam en la ventana recordando a Adam, Hito abajo guardándose el secreto. Dos mundos que no saben que se tocaron.

Liam en la ventana recordando a Adam, Hito abajo guardándose el secreto. Dos mundos que no saben que se tocaron.

Contenido de la publicación

EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL

Capítulo 3: El nombre que Hito reconoció

Esa noche, Hito estaba en su casa.

La mesa del comedor ya estaba preparada y su familia esperaba para cenar.

Su madre terminaba de llevar algunos platos a la mesa mientras su padre revisaba la hora.

—¿Kai todavía no llegó? —preguntó su madre.

—Todavía no —respondió Hito.

Pasaron unos minutos.

Finalmente, la puerta de la casa se abrió.

—¡Ya llegué!

—Kai, justo a tiempo —dijo su madre—. Ven a comer.

Kai dejó sus cosas y se sentó junto a su familia.

—Perdón por llegar tarde.

—No pasa nada —respondió su padre.

Todos comenzaron a comer.

Durante unos minutos hablaron de cosas normales.

Hasta que Kai recordó algo.

—Ah, cierto.

Todos lo miraron.

—¿Qué pasa? —pregunto hito.

Kai sonrió.

—Hoy un amigo mío nos mostro un video que grabo de un equipo cuando fue a Estados Unidos.

—¿Un equipo? —preguntó su madre.

—Sí. Un equipo de fútbol. Dijo que era uno de los mejores equipos juveniles que había visto.

Hito continuó comiendo mientras escuchaba.

—¿Cómo se llamaba? —preguntó su padre.

—INVICTUS.

El cubierto de Hito se detuvo por un instante.

Invictus.

si dijo kai y es uno de los mejores equipos de Estados Unidos

Kai continuó hablando.

—Mi amigo nos mostró algunos videos y jugadas de dos jugadores que eran increíblementes buenos.

—¿Dos jugadores? —preguntó Hito.

—Sí. Uno usaba el número 10 y el otro el número 9.

Kai sonrió.

—Eran realmente buenos. El número 9 se llamaba Adam.

Hito levantó lentamente la mirada.

—¿Adam?

—Sí.

Kai continuó:

—Y el otro...

Se quedó pensando.

—¿Cómo se llamaba?

—¿No te acuerdas? —preguntó Hito.

—Creo que era Giam... o Siam.

Hito frunció el ceño.

—¿Giam?

—Sí, algo parecido.

Kai pensó unos segundos más.

Entonces recordó.

—¡Ah, ya sé! Liam.

Hito dejó de comer.

—¿Liam?

—Sí. Liam.

Kai tomó un poco de agua y continuó hablando.

—Liam y Adam eran las grandes figuras de Invictus. El número 10 y el número 9.

Hito sintió que su corazón comenzaba a latir más rápido.

Recordó al chico que había conocido aquella mañana.

El chico que había dicho que había dejado el fútbol.

El chico que había pateado aquella pelota.

La curva perfecta.

La precisión.

La facilidad con la que había realizado aquella jugada.

Hito miró a Kai.

—¿Cómo dijiste que se llamaba?

Kai respondió con total naturalidad:

Liam Anders Ryuzaki.

Hito se quedó completamente inmóvil.

Sus ojos se abrieron.

—¿Liam... Anders... Ryuzaki?

—Sí.

—¿Estás seguro?

Kai la miró confundido.

—Claro. Ese era su nombre.

Hito bajó lentamente la mirada.

Ahora todo tenía sentido.

El talento.

La manera de golpear el balón.

La precisión.

La forma en que Liam había reaccionado cuando ella le preguntó si alguna ves jugo al futbol.

Y, sobre todo, aquella expresión que había tenido cuando habló de haber dejado el deporte.

Hito recordó sus palabras:

"Porque me aburri de jugar al futbol"

Hito apretó suavemente sus manos.

El Liam que conoció en Seiryu Academy era el mismo Liam que su hermano vio en los videos.

El número 10 de Invictus.

Y su compañero Adam.

Uno de los mejores jugadores juveniles de Estados Unidos.

Pero había algo que Kai no sabía.

Hito era la única persona de su familia que había descubierto quién era realmente Liam.

Y decidió no decir nada.

—¿Hito? —preguntó su madre.

Ella levantó la cabeza rápidamente.

—¿Sí?

—¿Estás bien?

Hito sonrió.

—Sí. Estoy bien.

Kai continuó hablando emocionado.

—De verdad, esos dos jugadores eran increíbles. Adam y Liam parecían entenderse sin ni siquiera hablarse Las jugadas que hacían juntos eran impresionantes y los pases que dabala Liam uf.

Hito permaneció en silencio.

Ella recordó cómo Liam había mirado hacia otro lado cuando le preguntó por qué había dejado el fútbol.

Ahora entendía que detrás de esa respuesta había una historia que todavía no conocía.

Hito tomó su vaso.

—Liam...

Lo dijo tan bajo que nadie la escuchó.

Pero dentro de su cabeza había una pregunta.

¿Por qué un jugador como él dejó el fútbol?

Hito sabía que podía preguntárselo al día siguiente.

Pero algo le decía que no debía presionarlo.

Quizás Liam todavía no estaba preparado para hablar de su pasado.

Mientras tanto, lejos de allí, Liam estaba en su habitación.

Había dejado su mochila sobre una silla.

Se acercó a la ventana.

Desde allí podía ver las luces de la ciudad.

Liam cerró los ojos.

Y, sin querer, volvió a recordar una cancha de Estados Unidos.

Adam.

Los dos juntos.

Jugando como siempre.

Liam abrió los ojos.

—Adam...

Se quedó mirando el cielo nocturno.

Mientras tanto, en otra casa, Hito también pensaba en él.

Ahora conocía su secreto.

Pero Liam todavía no sabía que alguien en Japón acababa de reconocer su nombre.

Liam Anders Ryuzaki.

El antiguo número 10 de Invictus.

El genio que había dejado el fútbol.

Y quizás...

el jugador que algún día volvería a ponerse los botines.

Continuará...

Thoughts

  • Yeray

    La forma en que empiezas: Hito en casa, cena normal, y de repente es todo. Ese ritmo funciona.

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  • Sabina

    Me atrapó 🔥

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  • PatriciaNunez

    Vas a publicar la siguiente parte rápido?

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  • Ovid

    Liam en la ventana recordando a Adam, Hito abajo guardándose el secreto. Dos mundos que no saben que se tocaron.

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  • Nereamora

    Me encanta cómo preguntas a través de la familia. La cena, el hermano hablando, nadie sospechando nada todavía. Se arma muy lindo el misterio.

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  • MarcelaOrtiz

    Ese momento cuando alguien revela un secreto sin saberlo. Hito guardándoselo en silencio mientras Liam está solo en su cuarto recordando. Eso es tensión de verdad.

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