Creo que una de las cosas más difíciles de terminar un vínculo es que no haya nada que pese, que duela, que sirva para sobrellevarlo desde el dolor, la bronca y el odio. Terminar cuando sigue habiendo amor, cuando nadie lastimó a nadie, cuando no hay un tercero, una ruptura de códigos, un mal trato, es horrible.
Mis relaciones siempre terminaban en el enojo, en la traición. Y era "fácil" seguir, dolía, por supuesto, pero en un mes ya estaba bien, ya podía pensar en estar con otras personas, en salir, en hacer cosas por mi. Ahora no, ahora me dejaron porque simplemente no coincidimos en los momentos que vivimos y las cosas que queremos. Ahora no puedo imaginarme ni siquiera que en un futuro desee estar con alguien más si sólo quiero sus besos, sus abrazos, dormir con él abrazada toda la noche porque por más que suene cursi, hacíamos eso, fue la primera persona con la que me sentí cómoda la noche entera abrazándonos constantemente y a él le pasó lo mismo.
Me duele perder todo eso, me duele no saber que hacer con todo esto que tengo adentro, dónde depositar todo el amor que siento por él.
Ya pasó un mes y medio desde que decidimos (decidió) terminar. Y yo no puedo avanzar. No puedo conmigo misma, no puedo con nada.
Ojalá me hubiera lastimado y yo estar diciendo que es un hijo de puta o una mala persona y decírselo a todos mis amigos y que ellos me hagan la segunda en "odiarlo" y superarlo, pero no, no puedo decir nada de eso, porque es la mejor persona con la que estuve, la más inteligente, resolutiva, con la que compartíamos el mismo tipo de humor, me quiso y me dio todo. Es un buen hombre, es una buena persona, pero nunca fui para él.