¿Qué haces aquí? no eres mejor que tu familia.
muchos lo intentaron en vano, serás uno más en la fila de los olvidados.
Miente como nosotros, déjate de pretensiones!
sigue la corriente, nadie lo ha logrado, no serás la excepción.
Carga con la herencia del egoísmo, del dolor y la venganza.
Eres uno del clan, de nuestra misma sangre, ¿lo entiendes?
Pero si lo intentas, quizá lo logres.
Entonces te veremos como un extraño, alguien que no debió nacer aquí.
Te expondrás a nuestra indiferencia y envidia,
esa que carcome y alimenta nuestra desidia.
Si te decides, lucharás contra tí mismo y no tendrás nuestro apoyo.
Te veremos como un espectáculo, un mal intento de aborto.
¿Que haces aquí, alma mía? un dolor traspasa tu pecho.
Te esfuerzas por liberar una carga, ¿quién te lo pidió?
Sigue de largo, ellos no quieren ese favor...
Pero es imposible callar su fuerza, desvío mi mirada sin resultado
¿Una misión, un llamado? o ¿una ilusión, un engaño?
Entonces, Rebélate! atrévete a amar.
Lánzate a la aventura de darlo todo, de quedarte con nada,
de apostar la vida en el intento.
Tienes la dicha de tener la motivación para hacerlo,
eso te da la responsabilidad de escuchar ese deseo.
Lo harás por quien no lo agradecerá,
pero el liberado serás tú y los que vendran detrás.
Cuando tengas la oportunidad de parecer importante:
Rebélate! atrévete a vivir desde la verdad.
a mostrar tus faltas y vulnerabilidad,
tus desaciertos e incoherencias,
no necesitas aprobaciones externas, me fío de tu buena intención
¿quién conocerá ese secreto? Aquél que te encuentra en lo escondido.
Rebélate! ve y desarma tus limitantes, corre libre y amante.
Sonríe, esfuérzate, sufre, llora. Si te caes, levántate. Discierne el camino.
No necesitas lograr grandes cosas, necesitas hacer todo lo posible por alcanzarlas.
No hace falta llegar a cumplir perfectamente con tu sueño pacífico,
hace falta tu pasión, tu camino.
Haces falta tú.