La soledad habitada,
el silencio armonioso,
el alma ensanchada,
un instante hermoso.
Un nudo en la garganta,
un pinchazo en el pecho,
una lágrima resbala,
el pensamiento preso.
El encuentro deseado,
la muerte anhelada,
el amor atesorado,
caminar hacia la nada.
¡Oh gozo doloroso!
cuando no estas te invoco,
¡Oh Dios escondido!
¡Cuánto anhelo estar contigo!