Sé que el amor no es como yo lo concibo,
es más:
más profundo,
más sabio,
más discreto,
y todas esas cosas que no sé.
Yo no puedo retenerlo
—Él es libre y es gratuito—
pero tampoco puedo evitarlo:
se me da en esa tímida luna que se esconde entre las nubes,
en este dulce cobijo de estrellas azules,
en esa mirada brillante, en su sonrisa incontenible,
en el sonido del viento con su suave caricia,
en la mañana que despierta que devuelve a la vida.
y también, en todas esas cosas que no sé ver.