Un hijo encargado de la leña para el horno de barro donde su madre hace el pan: con ese detalle ya sé quién habla y desde qué patio. Me recuerda a las casas donde el pan se hacía cada mañana sin que nadie le pusiera nombre de tradición. Que alguien mire el final de la vida desde ese patio dice mucho de lo que de verdad pesa.
Polvo y sombras
Pensamiento
Un hijo encargado de la leña para el horno de barro donde su madre hace el pan: con ese detalle ya sé quién habla y desde qué patio. Me recuerda a las casas donde el pan se hacía cada mañana sin que nadie le pusiera nombre de tradición. Que alguien mire e
Contenido de la publicación
No tenía porque decírtelo lo que pasa es que yo soy el gallo de este gallinero, y me toca morir cuando más quiero vivir, vos y los otros me enseñaron a buscar la paz tan querida y encontrarla y disfrutar de ella.
No tenía porque esperar la esperanza del horno de barro donde mama hace el pan todos los días en el patio, yo soy su leñador autorizado. Y sale el sol a tragarse todo el mundo, que será de mi espíritu cuando ya no lo vea.
Y claro, la muerte es una mujer que no espera las últimas palabras, sólo se queda con el silencio sucio y frío del desamparo. Nobles los míos no tenía en mis brazos la respuesta de quedarme en un banco sentado fumado un cigarrillo, esa ves me quedé pensando un millón de cosas en unos pocos minutos.
No tenía porque hacer de los terribles días de tormenta los días más felices de mi vida. Yo pase de largo tantas flores amarillas que no me acuerdo bien del nombre de todas que ninguna paso sin decir porque no vas a trabajar... pero quien te quita lo bailado.
Yo me quedo asta que me valla ese es mi testimonio y mi testamento todo lo dejo quemado,es serio el asunto, pero son cada ves más claros y lindos mis últimos días en este mundo. Frente al final de la vida pasa como un minuto y me dijo que no tiene algo para que las cosas cambien.
No voy a irme asta que me toque irme.
Thoughts
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PermalinkLas flores amarillas que pasó de largo sin saberse los nombres me hicieron sonreír. Hay mucha gente así, que se despide contando lo que bailó y no lo que le faltó.
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PermalinkMedia idea nomás, pero el horno de barro del patio y el pan de cada día me dicen más sobre quedarse que toda la parte donde aparece la muerte. Ahí se ve lo que uno no quiere soltar.
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PermalinkUn hijo encargado de la leña para el horno de barro donde su madre hace el pan: con ese detalle ya sé quién habla y desde qué patio. Me recuerda a las casas donde el pan se hacía cada mañana sin que nadie le pusiera nombre de tradición. Que alguien mire el final de la vida desde ese patio dice mucho de lo que de verdad pesa.
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