La filosofía de mi corazón vivo: Sueños de libertad Verdadera, Rebeldía de esperanza sin sentido, Sencillez de la absoluta Sinceridad,
No dejarán que me pierda...
La pulsión de muerte es inseparable de la de vida
y ambas habrá que aceptarlas
e incluso integrarlas
si de verdad la tarea inicial
y a pesar de tanta inevitable distorsión que me quería cegar
era llegar a conocer alguna clase de verdad
y no simplemente ser capaz de crear una.
Hacerle la reverencia al espejismo propio,
construir un altar alrededor de nuestro monolito y que desde ese altar se dictamine
lo que de verdad se podrá considerar sagrado.
¿Quedar encerrados?
El tiempo perdido...
¿De verdad puedes perder algo como eso?
No creo que ser pérdida
esté en la naturaleza
del tiempo.
No puede ser un gasto ni ganarse tampoco, "aprovecharse, utilizarse"
esos son términos de funcionamiento del mundo humano.
¿Sentir rabia ante la revelación de la verdad que mata la ilusión?
No se sabe, sólo tenemos la sinceridad que nos pertenezca en nuestras manos...
Lo intolerable no lo es como nosotros creemos
todos tenemos una diferente definición de ello,
el modo en el que cualquiera lo conciba
a cómo percibe y entiende el mundo
corresponderá,
aún si cada quien le da una imagen concreta,
y si esa imagen termina siendo inalterable forma.
¿Qué haces frente a la hoja?
Lanzarte a ciegas.
Tienes a plena vista el abismo al que te habrás de arrojar,
te fascina hacia abajo desde ese borde peligroso mirar.
Te lanzas
y despues,
tan solo despues
te fijas bien y de verdad
en las contusiones, fracturas, traumas,
desgarros, perforaciones
y demás daños sufridos
debido al impacto.
El problema de lanzarse sin más
es no tener en cuenta el impacto que se va a generar
cuando te choques contra la tierra
porque no puedes volar
y obligatoriamente caer deberás
y te estrellarás
contra superficies agrestes,
impiadosas, fuertes
siempre de modo contundente., contra algún suelo
Si, el golpe duele...
aunque el suelo no es lo que causa la fuerza
con la que te golpeas cruelmente al caer.
El suelo no puede golpearte
sino te lanzas contra él.
Pero el objetivo de lanzarse
¿Es estrellarse contra la contundencia de algún suelo por fuerza,
comprobarla?
Es el resultado, aunque ciertamente no es el objetivo.
¿No se desgasta mucho la fuerza
y se malgasta demasiada energía
en ese empecinado esfuerzo
de levantarte siempre lastimado,
a veces gravemente, a veces de modo superficial,
de un suelo cualquiera que nunca te pide que lo compruebes?
Esclarece qué es lo que te importa:
Esa sensación de ser libre mientras vas cayendo,
de no poseer límites reales en absoluto
O, tal vez
la contundencia del golpe en seco que te espera al final, en el fondo...
¿Ese golpe es parte del sueño o es el del despertar?
es la única parte del proceso que no puedes falsear...
Mientras caes,
tienes libertades
puedes irte haciendo preguntas importantes,
y respondértelas si puedes
antes de estrellarte.
¿Tendrás tiempo suficiente para asincerarte?
¿O tan sólo para hacer nacer los interrogantes?
En medio de alguna fatalidad que se pueda entrometer,
es una posibilidad siempre al verte
irremediablemente caer,
parece que estás a punto de hallar una respuesta,
La primera a la primera pregunta que aparezca,
y de la nada, sin querer que suceda
el suelo, el golpe en seco, las múltiples fracturas.
¿Eres valiente
o eres simplemente imprudente?
¿Te atrae la promesa del dolor inminente que te espera?
¿Te gusta sentir el viento
mientras describes un vector hacia abajo?
La verdad de las acciones
no es otra que lo que se produzca
desde ese actuar
como resultado inminente.
Cuando destruyes la estatua de la auto idolatría,
no queda un desamparo ni una ausencia
sino un espacio en blanco para que sea verdad
la posibilidad de un despliegue diferente
un nuevo planteamiento que todo reevalúe.
Desde el microcosmos
se efectúan las operaciones que terminan teniendo funcionales consecuencias
en el macrocosmos.
Nunca fue tan cierta la naturalidad de Como es Arriba es Abajo
mucho más comprensible es ahora, por lo menos.
Alargarlo todo,
estirarlo,
no es un capricho,
es la necesidad de ocupar
todo el espacio del que sea capaz
de apropiarme en todos los sentidos.
Si sólo puedo ser yo,
quiero tener suficientes espacio para serlo,
para que cuando me toque serlo en los externos espacios
donde exista mi participación pueda serlo por completo.
El espejismo propio
es un consuelo de rincón invisible.
En una verdad que sólo es tuya ¿qué hay?
En una verdad que compartas ¿qué hay?
En una verdad dicha a la ligera
o producto de un estudio arduo y aplicado ¿que hay?
En una verdad universal irrefutable ¿qué hay?
¿Para qué quieres que te muestre el todo del Todo sus pliegues interiores
Y sus entrañas?
La naturalidad con la que te lanzas...
¿Puedes prolongar el momento del impacto final
cuando y cuánto quieras?
Parece que para empezar a expresar lo que sea,
debes primero estar adentro de las propias recámaras
Que poseas dentro de tu alma.
Aunque, en lo interno de tu ser todo puede tener la forma que quieras.
Mi alma, a veces, tiene la forma de un pasillo sin masión,
sólo existe ahí en medio del todo de la Nada
en pleno efecto de la eternidad
de la indeterminación de mi oscuridad.
Digamos que estar dentro de mis recámaras es maravilloso.
Este pasillo,
es un pasillo bastante elegante
y muy limpio sobre todo,
parece en una eterna media noche sumergido.
Tiene habitaciones contiguas,
como en un hotel,
aunque no creo que, a pesar del lujo y la limpieza,
que aquí pudiera hospedarse cómodamente nadie.
En verdad,
nunca en mi vida se que hay tras ninguna puerta...
Salí de una misma habitación muchas veces,
sin saber como hacía para entrar allí,
y volví
muchas veces también
a entrar a habitaciones que ya conocía
abriendo puertas diferentes.
En muchas, hay Nada a la espera,
en muchas hay Muerte, como luz no cegadora
en otras luz de preciosidad de Aurora,
mundos completos en otras.
otras eran entradas a jardines
o a coliseos o a salas de estar
Muy bien amobladas;
en muchas habían cosas
que querían agotarse y agotarme
antes de volverse a acostar.
No podré negar
que tras de más de una puerta
la Fatalidad, la Crueldad, el Terror y la Tristeza eterna
tienen su residencia.
En esas recámaras,
siempre un misterio desgarrador,
un sin sabor,
una flor hermosa arrancada por una mano mentirosa,
una horrible enseñanza.
En casi todas las habitaciones
vive alguna clase de fantasma
o muchos fantasmas con clase,
¿Es igual de alguna forma?
Y todos me llevan a puertas
que no existen en el pasillo por ninguna parte
para mostrarme lugares lúgubres
y extintos jardines,
la hermosura desecha en pedazos es el aire,
la luz de un sol tan muerto como todo el resto proviene.
¿Es esto sorpresivo?
¿a donde más te llevarían las puertas secretas que te muestren los fantasmas?
Los mundos de fantasmagoría
que se crean
despues de llevar demasiado tiempo
vagando en medio de la oscuridad,
sin acordarte siquiera
cuál era el primer pensamiento que tuviste
cuando te viste
en un mundo donde ni verte podías
son sus dominios
y allí, más que llenarte de agonía, te resecas y te vacías por completo...
En este, mi pasillo de eterna media noche
no todo transeúnte es fantasma o espíritu de pulsión de vida o de muerte,
Ése es el misterio latente:
Nunca sabrás ni lo que hallarás
y mucho menos lo que te cruces...
Soy descuidado,
voy dejándolo todo sobre las mesas y repisas de cada habitación
o en medio de la oscuridad lo dejo tirado.
Voy entrando por una cosa a una habitación
y salgo con otra diferente,
que no me causa actitud de extrañeza disonante
al parecer, era eso exáctamente lo que estaba buscando.
De la nada, mientras estoy fumándome algo,
dentro de la habitación donde estoy
se forma alguna puerta en la pared del fondo
que casi siempre luego de que la abro
me lleva a algún puente colgante
o a una montaña mojada por la lluvia, en lo más alto.
Ambos paisajes parecen brillar
con una luz inexplicablemente morada.
Todo allí pareciera desprender
esa luz desde su propio ser.
Mas algo extraño sucede porque parece
que todo conservase sus colores originales.
¿Puede algo que está sumergido en la atmósfera de una luz
que de todos lados parece desprenderse,
de verdad tener derecho
a tener y a conservar algún color primordial que le pertenezca?
¿Lo podrá producir de verdad?
Tal vez...
pero con la condición irreversible
de rendirse por completo a esa luz,
y entregarle toda la potencia interna a ella.
Lo importante exige mucho, sin duda
pero es lo que en verdad valdrá la pena.
A veces no es para nada algo tan espectacular
y la puerta que se genera
sólo lleva a la habitación contigua,
donde, a lo sumo, habrá una mesita muy bien tendida
con una tetera preparada.
Todas las habitaciones de éste, mi pasillo tan elegante y bien cuidado
son ciertamente muy especiales,
y lo son por completo.
Mas habrá una que otra que sea de verdad merecedora
de mi absoluta atención, preferencia y cariño,
desarrollo favoritismo,
y es que es mi pasillo
y decidiré si darle o no aprecio
a X o Y habitación.
Por ejemplo,
me he encontrado el camino hasta la habitación de la Belleza Femenina,
sin quererlo
pero sin dejar pensarlo en mi vida ni un sólo momento...
me he quedado en esa recámara gozando de esas tan cálidas fantasías
¡Cuántas veces no fue mi más sagrado refugio?
¿Cuántas veces no fue mi más absoluta salvación?
¿Cuántas veces
no deseé tan fuertemente
que a eso únicamente
se redujera el mundo?
Y que fuera cierto que en lo externo lo interno se ve desplegado...
Salí de la habitación
del sueño más hermoso;
el mejor secreto de la oscuridad,
lo elegante de la limpieza,
y la solemnidad
de la luz de media noche eterna
de este pasillo
con lágrimas amargas,
aterradas y derrotadas,
fluyendo de unos ojos que se tienen que armar de valor para querer mirar.
Nunca en la vida voy a saber qué hay tras ninguna puerta...
una silla que se encoge quizás
o unas tijeras,
un soplido de humo que huela
a las entrañas de la tierra más negra,
o tan sólo un delantal.
Si renunció al amor de la Verdad
que me creé alguna vez para crear mi fuerza,
una nueva e inclasificable clase de potencia,
¿Qué me queda? ¿Culpa por ser falsedad?
¿No me estoy traicionando directamente de forma violenta?
No estás traicionando nada de lo sagrado
en tí
ha resistido todos todos intentos de morir
y todos los efectos de cada revivir,
aún si de ello
de ese destello de la luz oscura y preciosa que todo lo ilumina en tu corazón
desde siempre hayas renegado.
No te preocupes por eso en absoluto.
Si alguna "labor" estoy comprometido a hacer,
y creo que estoy haciendo,
es la de desmantelar el altar alrededor del monolito,
la idolatría en sí misma dentro de mi ser,
yo no la necesito
para creer en mi esperanza sin sentido
que se niega a desaparecer,
aún si a veces parece que yo si me he rendido...
La clave es cuando te dices:
Destruye la estatua sin que quede ningún desamparo
tal vez si queda alguna ausencia
esa sea el espacio en blanco preparado.
Soltar por ahí en medio de la oscuridad,
o arrojar para que se estrelle contra la contundencia
que no golpea sino la golpean
una Verdad que ya no me convoca,
ni me provoca absolutamente nada
me parece impecable definición de autodefensa
muy válida, porque no es traición, es sinceridad,
y eso es lo más valioso para mi en la vida.
Seguir alimentando el encanto de un ilusionismo
por mero compromiso
o sentimiento de culpa contigo mismo,
y de vergüenza de haber defendido y creído quizás en algo falso o auto destructivo.
sería el verdadero acto de cobardía:
mantendría un cadáver vivo
solo para no admitir que mi percepción cambió,
es decir, no es conveniente para nada y es egoísmo
y ceguera dentro de la oscuridad,
y para lanzarse es necesario mirar primero hacia abajo...