Nunca me imaginé que solo por mudarme con mi madre me cambiaría tanto la vida...
Comenzar desde cero era uno de mis mayores miedos, hasta que llegué aquí. Una nueva vida y nuevas amistades. Al principio todo era normal hasta el día que conseguí trabajo de mesera; el negocio no quedaba lejos de mi casa, así que me favorecía mucho.
Al pasar los días, mi compañera me habló de un chico. como todo, no le presté atención, o eso di a entender, pero ¿quién diría que me intrigaba saber quién era y como era él?...