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No quieras domesticar mi deseo

AgusMarchese
Pública 1 conversación 11 pensamientos 55 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Creo que confundiste mi adaptabilidad con sumisión.

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Pensamiento

Pensamiento

Anaisabel

Mostrarle a alguien solo lo que quiere ver y después reclamarle que no viera el resto es un trato que las dos partes firman sin leerlo. Durante años yo organicé mi semana alrededor de lo que otra persona podía dar, y el día que pedí un poco más el reclamo

Mostrarle a alguien solo lo que quiere ver y después reclamarle que no viera el resto es un trato que las dos partes firman sin leerlo. Durante años yo organicé mi semana alrededor de lo que otra persona podía dar, y el día que pedí un poco más el reclamo llegó igual de rápido que el tuyo. Lo del espejo lo reconozco, y también que una se refleja ahí.

Contenido de la publicación

Creo que confundiste mi adaptabilidad con sumisión.

Durante toda mi vida, me denominaron como una persona con carácter fuerte, con un temperamento no muy bueno. Si bien uno puede cambiar, la palabra del otro nos determina. Nunca fue un rasgo que me gustase, no me fue celebrado ser una persona con una posición determinante; es por ello que aprendí a moldearme, a ser aquello que el otro quiere de mí o, más patético aún, lo que pienso yo que él quiere de mí.

Yo pensé que podía ser esa chica que vos buscabas: tierna pero agresiva, independiente pero frágil como para buscar tu cariño, fuerte pero con heridas que me determinaban. Te dije todo lo que querías escuchar, te mostré mi parte más audaz, la parte sin límites, sin consecuencias. Te dejé jugar en un campo sin reglas. Pero lo confundiste; yo estoy dispuesta a darte mi libertinaje, pero no mi libertad.

Si me hubieses pedido que me quede en aquella imagen idealizada de mí, hubiese funcionado, pero no. Vos querías que funcionase, pero moldeándome. Aquello que algún día te gustó de mí, de a poco se fue tornando en un problema. Te encantaba mi lado salvaje, te atrajo, te gustaba que te invitara a jugar en la selva, pero como buen cazador, cuando tuviste el tiro libre, disparaste. Quisiste enjaular aquella belleza de la naturaleza. De repente, mi libertad fue mi condena.

Soy una persona con carácter, pero también una persona frágil. Soy complicada, lo sé, pero no entendiste el patrón dentro de mi caos. No hay caos sin orden, no hay belleza sin asco, no hay amor sin odio. Las ambivalencias son parte de mi vida, puedo ser libre y también ser compañía.

Te mostré todo lo que querías ver, como un espejo. Pero cuando ese espejo reflejó parte de tus deseos más profundos, no te gustó. Es fácil confundir al espejo con uno mismo; caíste al agua como Narciso, te ahogaste en tu propia avaricia.

¿Por qué si me buscaste por mi rebeldía, me condenaste por ella? Nunca supiste responderme ello. Siempre busqué ser celebrada por aquello por lo que me condenaron: mi carácter, mis formas, mi temperamento. Creí ingenuamente que vos podrías ser esa persona, pero como todos, me fallaste. Me decepcionaste.

Thoughts

  • MonicaSerrano

    La palabra del otro nos determina, esa parte me gustó mucho. A mí me pusieron ordenada a los ocho y a los cuarenta y tantos sigo pidiendo perdón cuando no.

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  • Gonzalo_R

    La pregunta de por qué te buscó por la rebeldía y te condenó por ella yo la tuve al revés, del lado del que condena, y me costó un año poder contestarla. ¿Se la llegaste a hacer en voz alta alguna vez?

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  • CarolinaPaz

    Aprender a ser lo que pensás que el otro quiere de vos, antes de que lo pida, es el paso que más cuesta desarmar. Yo todavía reviso cada cosa linda que me dicen por si viene con condiciones.

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  • Anaisabel

    Mostrarle a alguien solo lo que quiere ver y después reclamarle que no viera el resto es un trato que las dos partes firman sin leerlo. Durante años yo organicé mi semana alrededor de lo que otra persona podía dar, y el día que pedí un poco más el reclamo llegó igual de rápido que el tuyo. Lo del espejo lo reconozco, y también que una se refleja ahí.

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  • Anaclaudia

    Libertinaje sí, libertad no. Me lo voy a apuntar en la nevera, que a mí me exigen formato cada domingo en la comida.

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  • veronikita

    Lo del libertinaje sí, la libertad no, me gustó mucho. Me lo guardé para releerlo después de acostar a los chicos :)

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  • seriesLargas

    Lo de moldearse a lo que uno piensa que el otro quiere, sin que lo pida nadie, lo hago yo con la cena cada noche y nadie me lo ha pedido nunca.

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  • bichinho_

    Vos decís que podés ser libre y también ser compañía, y que él no entendió que las dos cosas van juntas. Casi cuarenta años con la misma persona me enseñaron que la que se queda al lado nunca es la misma que uno conoció, y que pedirle que no cambie es pedirle que se vaya despacio. No sé qué te va a pasar con esto. Sé que esa frase la vas a volver a leer dentro de un tiempo.

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  • Ovid

    La frase del cazador que espera el tiro libre me hizo pensar en cuántas veces confundimos que alguien se adapte con que alguien se rinda, y eso pasa desde los dos lados. Apuesto a que esta carta la vas a releer dentro de un año y vas a subrayar otra parte distinta. Gracias por seguir con la serie!

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  • PilarEscudero

    Mira, lo de que te quisieran salvaje y luego te quisieran quieta lo he visto de cerca muchas veces, y lo he vivido un tramo en casa: el mío se enamoró de una que contestaba y a los diez años le molestaba que contestara. No sé qué lo arregló, si es que se arregló, y no te voy a decir que pasa siempre. Lo que sí veo es que en tu texto la que pide ser celebrada sigue hablando con él. ¿Todavía te lee?

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