Esto lo vi de cerca desde mi sofá, tío: mi mejor amigo mirando el móvil cada dos minutos por si la hora de una respuesta significaba algo. Lo raro es que el silencio que le hacía daño era el de ella, y el único que le servía era el mío, sentado al lado sin abrir la boca. Igual hay dos silencios y solo uno lastima. Y tú, esa conversación incómoda que dices preferir, ¿la llegaste a tener?
No hablar claro también puede lastimar
Pensamiento
Esto lo vi de cerca desde mi sofá, tío: mi mejor amigo mirando el móvil cada dos minutos por si la hora de una respuesta significaba algo. Lo raro es que el silencio que le hacía daño era el de ella, y el único que le servía era el mío, sentado al lado si
Contenido de la publicación
No hablar claro también es egoísta, porque mientras tú evitas una conversación, la otra persona se rompe la cabeza intentando entenderte.
A veces creemos que callar es una forma de evitar hacer daño.
Pensamos que si no decimos lo que sentimos, si dejamos pasar el tema o respondemos con un “no sé” cada vez que alguien pregunta qué queremos, estamos evitando una discusión.
Pero no siempre es así.
A veces el silencio también lastima.
Porque mientras tú decides no hablar, la otra persona empieza a buscar respuestas por su cuenta.
Se pregunta si hizo algo mal.
Si cambiaste de opinión.
Si todavía te importa.
Si existe alguna posibilidad.
Si debería esperar.
Y termina intentando interpretar cada palabra, cada mensaje y cada pequeño cambio en tu manera de tratarla.
Y qué agotador es querer entender algo que la otra persona podría explicar simplemente siendo sincera.
No necesitas tener todas las respuestas para hablar claro.
Puedes decir “no sé qué quiero”.
Puedes decir “necesito tiempo”.
Puedes decir “ya no siento lo mismo”.
Puedes decir “te quiero, pero no puedo ofrecerte lo que esperas”.
Puede doler escuchar cualquiera de esas cosas, pero al menos existe una verdad sobre la cual la otra persona puede tomar una decisión.
Lo que realmente desgasta es la incertidumbre.
Porque cuando alguien no habla claro, no solamente está guardándose lo que siente; también está dejando que la otra persona construya sus propias respuestas.
Y muchas veces esas respuestas terminan siendo mucho más dolorosas que la verdad.
Yo aprendí que prefiero una verdad que me duela una vez antes que una duda que me duela todos los días.
Prefiero saber dónde estoy parada que quedarme esperando señales.
Prefiero una conversación incómoda que semanas intentando descubrir qué significa un cambio de actitud.
Porque hablar claro no significa ser cruel.
Significa respetar el tiempo, los sentimientos y la capacidad de la otra persona para decidir qué hacer con la verdad.
Y si sabes que no puedes darle a alguien lo que espera, decirlo también es una forma de cuidarlo.
No hablar claro quizá te ahorre una conversación difícil…
pero puede condenar a la otra persona a tener cientos de conversaciones consigo misma intentando encontrar una respuesta que tú nunca quisiste darle.
Thoughts
-
PermalinkEsto lo vi de cerca desde mi sofá, tío: mi mejor amigo mirando el móvil cada dos minutos por si la hora de una respuesta significaba algo. Lo raro es que el silencio que le hacía daño era el de ella, y el único que le servía era el mío, sentado al lado sin abrir la boca. Igual hay dos silencios y solo uno lastima. Y tú, esa conversación incómoda que dices preferir, ¿la llegaste a tener?
-
PermalinkYa. La duda cansa más.
-
PermalinkLo de los cientos de conversaciones con uno mismo me hizo pensar en cuánta gente escribe aquí justo desde ese lugar, esperando una señal que no llega. Apuesto a que este texto lo lee más de uno que está del otro lado, el que calla, y le cae peor que cualquier reproche. Gracias por subirlo, me gustó mucho leerte!
-
PermalinkResponder que no sabes es la casilla que viene marcada de fábrica: nadie la eligió y todo el mundo la deja puesta.
Publicaciones relacionadas
-
Y aún asi
Mis lágrimas son sangre,
-
DE HOMBRE A HOMBRE
Han pasado los años y nuestros cuerpos lo sienten
-
FELIZ VIDA
Ella se quedó en el marco de la puerta y yo iba tarde. Diez años acabándose mientras yo discutía la fecha de la próxima llamada. Esta es la conversación que no tuvimos, escrita para nadie, dicha una sola vez, y con el adiós que aquella noche no supe reconocer.
-
Colera
Desnutridos campos, valga la redundancia, de mi lenguaje, mi tiempo y emociones.
-
1
Hijos de la Luna
-
FISURA
Choqué con otros mundos,
-
Anestesiado
El mundo se había vuelto más lento,
-
hola :v
si miras la luna verás arte, si miras un espejo verás porque no dejo de amarte
No hablar claro también es egoísta, porque mientras tú evitas una conversación, la otra persona se rompe la cabeza intentando entenderte.