Mis lágrimas son sangre,
sangre derramada por tu herida.
Herida que abriste en mi corazón,
corazón que duele al latir,
y aun así, late contigo.
Mis lágrimas son sangre,
sangre derramada por tu herida.
Herida que abriste en mi corazón,
corazón que duele al latir,
y aun así, late contigo.
Suena escrito en caliente, con la herida todavía abierta. Lo que más pesa es la última línea, que deja la queja y solo dice que sigue.
Ese corazón que sigue latiendo con quien lo hirió es lo que más pesa. En el poema «1» el llanto también corre, aunque allí el pecho se vuelve piedra.
Cada palabra arrastra a la anterior hasta el corazón que late igual. En el poema «Cuando nadie me ve» también hay una herida y alguien que sigue aquí.
Corazón terco 💔
Cinco versos y cada uno se agarra de la palabra anterior, como si el corazón no pudiera soltar nada, ni siquiera dentro del poema. A mí me gusta que termine ahí, en el latido que sigue con esa persona, sin explicar más. Gracias por estrenarte en Seavien con este poema!
Cada verso arranca con la palabra que cerró el anterior: sangre, herida, corazón. Eso tiene nombre, anadiplosis, y en un poema tan corto lo vuelve casi un solo latido.
Traición(El Beso de Judas)🗡️ Crees que sin Judas no habría salvación, te engañaron. Este micropoema desmenuza la traición de Judas con un simple sentimiento comprimido.
Cuando el mar se volvió agonía y pensaba que me hundía. Cuando las puertas se cerraron y no encontraba la salida, transformé mi historia en rimas y poesías
Te quiero pensar pero también tener conmigo.
Siempre que cruzamos miradas sus ojos cafe se quedan atrapados en mí mente no es ese café amargó ,es ése café oscuro pero con ése toque dulce, sus ojos son café , café que quita el sueño,café que me…
Es curioso ver como funcionan los recuerdos a las cosas que ya hemos visto en repetidas ocasiones, suelo pasar a lugares en los que he pernotado y hay locaciones que parecen congelarse en el tiempo…
No hablar claro también es egoísta, porque mientras tú evitas una conversación, la otra persona se rompe la cabeza intentando entenderte.
Luna, tú bien sabes lo que hablo contigo cuando el insomnio me desvela en la madrugada. En esa hora tan desolada, donde no ronda un alma y la soledad es la única que nos hace compañía.
Soy la que cambió, la que sonrió y lloró.
Mis lágrimas son sangre,