Cuando el mar se volvió agonía y pensaba que me hundía. Cuando las puertas se cerraron y no encontraba la salida, transformé mi historia en rimas y poesías
Sé que a nadie hago daño; es mi forma de desahogo, cargando el peso del presente y las sombras del pasado. Entre tinta y cicatrices dejo marcados cada uno de mis pasos
Lo que hoy escribo nació de lo callado, de un corazón humillado que solo quiere ser escuchado.