Hijos de la Luna
Hijos de la Luna, caminando bajo el cielo.
Eternamente buscando algo que se perdió; un camino para volver.
Estrellas caídas que, en forma de hombres y mujeres, pisan la tierra mientras buscan el cielo.
Su madre, la madre de todos.
Reina del cielo y del agua, custodia de las almas, regente de los corazones y de la sangre. Ella nunca los olvida.
Su destino es vivir, aprender y, cuando llegue el momento de regresar, descubrir que ella ya les creó el camino de retorno.
Esos caminos se abren en el agua y conducen directamente al cielo.
Así que, cuando parezca que todo está perdido, cuando no exista un porqué, busquen una playa, sientan la arena bajo sus pies y miren el cielo.
Si su aprendizaje debe continuar, recibirán un cálido abrazo lleno de luz para seguir adelante. Y si su momento ha llegado, el camino que se abre sobre el agua aparecerá claro ante ustedes.
Recórranlo sin miedo, sin pesares, porque los llevará de regreso a brillar entre las estrellas, para que, desde allí, puedan guiar a otros que aún siguen perdidos.
Hijos de la Luna, nunca dejen de andar.