¿Alguna vez les pasó eso de que están con amigos, solos, en familia, en privado, en público. Donde sea, a cualquier hora, y de repente se sienten caídos o sin ganas de nada?
Hace un tiempo vengo sintiendo esa misma sensación. Nada.
Me despierto y me quedo viendo el techo o la pared durante horas, sin hacer nada. En pequeños lapsos de esa nada siento culpa. Me siento mal, me torturo mentalmente para tratar de obligarme a hacer algo y, luego, otra vez nada. Tal vez, al cabo de tres o cuatro horas, hago por fin el esfuerzo de levantarme y, aun así, no cambia mucho. Me quedo sentado en la cama otra media hora. Pienso en todo lo que tengo que hacer, en cómo debería hacerlo y en que tendría que haber empezado horas antes, en lugar de quedarme inmóvil.
Hace tiempo que perdí el apetito. Hay días en los que paso casi todo el día sin comer, simplemente porque no siento hambre.
También noto que estoy más atontado. Una de las cosas que más hago es jugar al ajedrez y, mientras juego, me doy cuenta de que estoy haciendo cualquier cosa. Cometo errores obvios, movimientos que ni siquiera debería hacer en broma. Agarro cosas, como cubiertos, y recién después de haberme sentado me doy cuenta de que tomé los equivocados. Trato de leer y, después de una página, descubro que en realidad nunca leí. Fuí incapaz de recordar lo que se suponía que estaba leyendo.
No siento tristeza, siento una falta de energía y de actuar total, me levanto para acostarme de vuelta.
Por suerte, estas recaídas no suelen durar más de unas semanas, así que espero que dentro de poco vuelva a sentirme bien conmigo mismo. Asi que lo unico que me queda es esperar.