Detenida en el tiempo
Con la mirada perdida,
tratando de no ahogarme,
sintiendo el fuego consumirme,
saboreando los restos
que quedan en mi lengua.
La sangre corre más rápido en mis venas,
siento cómo mis pupilas se dilatan
y mi mirada se oscurece.
El instinto animal, a flor de piel,
pero me quedo detenida en el tiempo,
con la mirada…
perdida.