Lluvia de lanzas cayendo al corazón,
certeza sin atrasos, reino sin escudos,
impactos dibujando las raíces de un árbol,
sombras reflejadas en el fondo del sol.
Esta aguja no se donde ira a parar,
marcando pasos con hilos y palabras,
desarmado me enfrento a la oscuridad,
cierro los ojos y retiro el sello del alma.
No queda antídoto para mi respirar,
me mordí la lengua del hambre,
agresividad jovial aguda y grave,
la guerra corroe el rio de mi sangre.
Le prometí a esta vida que seguiré,
por decisiones mías no me detendré,
aun que me estrelle me mantendré de pie,
no hay limite que no romperé.
Aun que gane o pierda.
no soltare mi bandera,
juro que cumpliré mi palabra
aun que ya no pueda respirar.