la mujer polilla, que perseguía la luz pero de día se escondía en la sombra, ha muerto.
hoy, me he visto con una nueva piel, tan sensual que he despertado un deseo por mí misma.
mi rostro esculpido, mis senos tan bien sentaditos y perfectos, mis labios sabor a miel con nicotina;
ojo que no fumo, no consumo nada, pero de otra manera
¿cómo voy a explicar la adicción que ellos le tienen a esta boca?
me sorprendí a mí misma cuando me vi esta mañana en el espejo, esto había:
el rostro de una mujer destinada a bañarse en oro y dormir con diamantes.
mira que ahora son amables con esta mujer víbora, ahora quieren ser amigas de esta mujer víbora,
ahora les calienta esta mujer víbora.
se dejan maltratar, me burlo de ellos, ellos siguen ahí como hombres polilla,
porque saben que esta mujer víbora tiene la luz.
me estiro como una gata en mi cama de sabanas de seda egipcia, me toco mientras veo mi reflejo,
me sonrío a mí misma y con mis suaves dedos decorados con anillos y uñas super vulgares
acaricio esta deliciosa figura de mujer zorra, cazadora, terrorista de la pureza.
y lo confieso, he cometido crímenes que dañaron a la santa institución,
el primero y el más fuerte: amarme a mí misma más que a su masculino dios.