Si tú me dices que necesitas un favor y yo puedo hacerlo, ten por seguro que te ayudaré con eso.
Decidí hace años no traer hijos al mundo, cuando cuido a mis sobrinos termino deseando una hecatombe que nos borre de la faz de la tierra, o sólo que caiga el techo y nos aplaste, nos deje noqueados un ratito y a lo mejor sí uno que otro efectivamente perezca en el acto. Estas no son ganas de fiesta son ganas de funeral, gente en silencio, llorando, bebiendo café o rezando cosas de reyes y emperatrices.
Mi sobrino dice que está aburrido, tiene siete años. A mis casi cuarenta nunca me ha quejado del aburrimiento con nadie, ¿será que ya es tiempo de quejarme o mejor me pongo a hacer cosas de adulto?