No sé qué pasa cuando estás cerca,
ni por qué cambia mi forma de mirar;
hay algo en ti que mi calma altera
y no sé si quiero entenderlo o escapar.
Porque eres alguien que conozco,
alguien que forma parte de mi andar;
y quizás por eso más me asusta
lo que podría llegar a significar.
No sé si es cariño lo que siento,
si es costumbre, confianza o algo más;
solo sé que cuando estás presente
hay pensamientos que no sé callar.
A veces quisiera descubrirlo,
saber qué es esto que vive en mí;
pero cuando estoy a punto de hacerlo,
me da miedo lo que pueda descubrir.
Porque quizá no sea nada importante,
quizá mi corazón solo quiso jugar;
o quizá exista algo más profundo
que todavía no me atrevo a nombrar.
Y tengo curiosidad de saberlo,
aunque me aterre llegar a la verdad;
porque hay preguntas que uno desea
y, al mismo tiempo, teme contestar.
Me pregunto qué pasaría
si dejara de intentar comprender;
si simplemente aceptara este misterio
y permitiera que pudiera crecer.
Pero luego recuerdo que estás cerca,
y que después de saber ya no hay vuelta atrás;
hay verdades que cambian una historia
aunque decidas no pronunciarlas jamás.
Por eso sigo aquí, entre la duda
de querer saber y querer olvidar;
mirando de lejos lo que siento,
sin saber si acercarme o escapar.
Tal vez algún día tenga el valor
de mirar dentro de mi corazón;
y descubrir si esto tiene un nombre
o si solo fue una extraña confusión.
Mientras tanto, déjame esta pregunta,
guardada donde nadie la pueda encontrar:
¿qué es exactamente lo que siento por ti...
y por qué me da tanto miedo contestar?
— Athena