BONITO.
A veces me pregunto qué habría pasado si hubiéramos hecho las cosas diferentes desde un inicio.
¿Estaríamos juntos?
¿Seguirías llamándome por las noches para molestarme con tus bromas pesadas? ¿Me seguirías dando consejos para sobrellevar mejor mi situación?
Te extraño tanto, bonito. Tanto que duele.
A veces veo nuestros videos porque sí, no pude borrarlos. Son mi recuerdo, ¿ok? Déjame.
Extraño verte, molestarte, hacerte berrinches hasta por la mínima cosa. Te extraño a ti.
Quizá no fui importante en tu vida como tú lo fuiste en la mía.
Es raro. Nunca pensé que serías especial para mí, pero te juro que desde aquella noche, desde ese beso, todo cambió. El pasado quedó atrás y me di cuenta de que, simplemente, todo lo que quería eras tú.
Empecé a amar los viernes porque esperaba con ansias que llegara ese día para poder convivir más, para verte.
Recuerdo la vez que me preguntaste cuándo empezaste a gustarme y te dije que fue porque Jean nos molestaba.
Te mentí, amor.
Me gustaste desde que me seguiste la cuerda en aquel jueguito de que yo era famosa. Todavía tengo el video en mi celular.
Cada vez que lo veo me causa una ternura enorme. La forma en la que me mirabas, tu sonrisa perfecta… creo que eso fue lo que hizo que me enamorara de ti.
Porque sí.
Creo que sí.
Siento que es la primera vez que me enamoro de alguien.
Y por eso tengo miedo.
Aunque ya no haya nada.
Te confieso que la primera vez que me rompiste el corazón no entendí bien por qué pasó.
¿Qué hice para que me trataras así?
Sinceramente, me dolió. Más que nada porque sentí que no te importaba verme mal, que simplemente te daban igual mis sentimientos. Y eso me rompió.
Pero también me sirvió para ponerme un escudo y evitar más dolor en el futuro.
Spoiler: no funcionó.
Porque lo volviste a hacer.
La segunda vez que me destrozaste fue cuando le dijiste a tu amigo que yo no era importante.
Lo escuché bien.
Y me dolió.
Aunque, si soy sincera, quizá ya sabía desde el inicio que no era tan relevante para ti. Sin embargo, no me importó. Igual te perdoné porque el amor que sentía por ti iba creciendo.
Y la tercera vez que me rompiste fue cuando decidiste acabarlo todo.
Cuando, después de hacerme creer que las cosas podían ir mejor, que quizá podríamos llegar a algo más, me dijiste que era mejor terminar todo.
Y me dejaste sola, intentando entender por qué no fui suficiente para ti.
¿Qué me faltó?
¿Qué tenía que hacer?
¿Por qué no pudiste quererme?
¿Y sabes qué es lo peor, bonito?
Que, muy a pesar de todo eso, todavía te quiero.
Te quiero tanto que, si me buscaras, probablemente volvería contigo sin importar todo el daño que me causaste.
Así de mal estoy, ¿no?
Me aferro tanto a la idea de un NOSOTROS, porque para mí todo lo que tuve contigo fue demasiado significativo.
De hecho, hubiese preferido poder experimentar todas mis primeras veces contigo.
Mi primer beso.
Mi primer “te quiero”.
Y todo eso que alguna vez imaginé como algo especial.
Quizá debí esperar más.
Ay, bonito. :(
Te quiero tanto, a pesar de que mis amigas me digan que debería soltarte.
Pero la idea de conocer a alguien más me aterra.
No quiero a otra persona.
Te quiero a ti.
¿Por qué no puede ser así de fácil?
Amor, te extraño.
Te extraño demasiado.
Odio extrañarte porque eso implica perderme un poquito a mí misma.
Pero… ¿y?
En fin…
Te quiero, bonito.
Espero que encuentres a la chica que te haga feliz.
Quizá no pude ser yo, pero sé que habrá alguien que haga que tu corazón quiera intentarlo todo.
Espero que ella también lo haga.
Que te quiera como te quiero yo.
Cuídate, amor.