Te recuerdo en la ventana.
En el bullicio de mi noche.
En mi mano que ya no te acaricia.
En la loca idea de volver a ver dormida entre mis cosas.
Te veo por donde solías andar,
meneando tu cola y dejando que
tus ojitos celestes brillasen por si mismos.
siento tus patitas aun por donde camino,
siento tu pelo meterse en mi nariz al dormir
pero luego recuerdo que ni estas ahí.
Que la ventana quedo abierta,
que tus maullidos ya no están,
que mis manos ya no te acariciaran.
Que tu bolso esta lleno de polvo y no de pelo.
y que sacudo las cosas por costumbre, no porque estén tus pelos ahí.
Veo tu plato vacío, y siento tus ojos brillantes aunque ya no me mires.
Perdón por buscarte cuando ya no estas,
es solo que todo se siente más frío y solo desde que te fuiste.