en el fondo de la habitación,
oscuridad y soledad
un silencio visceral
que venia desde dentro,
un llanto que no se podía pronunciar
y unas lágrimas que no se veían.
eran el inicio de la cicatriz
mas grande que deberá cargar toda su vida.
producto de la araña que le acechaba,
que le abrazaba
y que le había amamantado.
pero esos tiempos pasaron,
pasaron,
y pasaron.
Ahora solo hay un silencio nauseabundo,
unas miradas inconexas que están obligadas a quererse.
en el fondo
de la habitación;
una vida llena de recuerdos
donde no podías quitar la mancha
porque
¿Qué hacer
si la mancha
es la sangre?