Quizá yo era el problema; pues todo me aterraba.
Me daba miedo su afecto,su cariño,su amor.
Y cómo no temerle si solo era pasajero:
Tanto que cuando me lo daba sentía como se escapaba entre mis manos.
Se sentía tan delicado,
Tan frágil y volátil al mismo tiempo.
Temía confiar, depender de algo que iba a desaparecer
Y aun así lo anhelaba—Cómo una polilla yendo hacia la luz—
Lo seguiría hasta el fin,
Cómo un ciervo queda encandilado por las luces del auto
Temía como me hacía sentir:
tan miserable,inútil,desechable—Cómo si pudiera deshacerse de mí en cualquier momento—
Y, aún así,era lo único que tenía.
¿Cómo podría irme?
Ser tan egoísta y huir.
Me dolía su rechazo, pero su afecto era tan agradable que lo olvidaba.
Podría olvidar todo si me lo pedía:
Fingir que todo estaría bien,fingir que yo estaría bien.
Aunque me doliera el alma.
Por más que no pudiera aguantar más,lo haría—solo para evitar estos sentimientos—,solo para no sentirme tan mal, aunque sea por un momento.
Dejaría de temerle si dejara de tratarme así