Capítulo 21
El colectivo lo dejaría a pocas cuadras del café. Al final no se le había hecho tan tarde. Misión cumplida. - "Ahora queda el trabajo más difícil: convencer a los muchachos de la necesidad de la expedición. Después, conciliar los opuestos. Triunfo seguro, guita en mano y fama. Esto sí que es resurgir de las cenizas. Si Borges viviera... Y Borges vive en Fernández Guevara, eso es lo peor. Hay que inventar algo. Evitar el escándalo. ¿Y si no mandamos la novela al concurso y hacemos lo que propone el profesor? ¿Si la rescatamos del silencio? ¿Si negociamos con este tipo y mandamos a la mierda al Sapo? Es traición. Pero hay que reconocerlo, es más justo, más honesto, trabajar para Fernández Guevara. El efecto de publicidad sería importante. También sacaríamos ciertos beneficios económicos. Sí, es más correcto. Y de todos modos a alguien hay que traicionar. ¿Cómo convencer a los demás?. Cambiar un golpe político de proyección internacional por nuestra conversión en un "grupo de investigadores literarios".
¿Qué pensaría la flaca de todo esto? Primero, no me creería capaz de armar semejante despelote en las más altas esferas de la intelectualidad argentina. Se reiría y me miraría con lástima, como solía hacerlo. Pero ante los hechos consumados, me admiraría. Ella elegiría a Fernández Guevara y no a Barraza.
Es todo demasiado complicado, y solo no puedo armar este rompecabezas. Tenemos que estar todos de acuerdo".- todo eso pensó Lucas mientras llegaba al café.