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FUNY: una criatura inexplicablemente extraordinaria

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El día de mi séptimo cumpleaños, mi padre me regaló una enorme caja, creí que era un iron man, porque era mi personaje favorito, cuando abrí la caja, había un feo y peludo peluche parecido a un…

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Me quedó sonando el saludo del papá al peluche antes de apagar la luz, que le dio gusto volver a verlo. Los dos ya se conocían y el niño ahí sin saber nada.

Me quedó sonando el saludo del papá al peluche antes de apagar la luz, que le dio gusto volver a verlo. Los dos ya se conocían y el niño ahí sin saber nada.

Contenido de la publicación

Capítulo 1:

El día de mi séptimo cumpleaños, mi padre me regaló una enorme caja, creí que era un iron man, porque era mi personaje favorito, cuando abrí la caja, había un feo y peludo peluche parecido a un conejo, era gordito y de patas cortas, me puse triste, no era lo que quería. Papá me dio un toquecito en la cabeza y me dijo: - el se llama Funy y de ahora en adelante será tu mejor amigo, debes abrazarlo con el corazón y verás cosas maravillosas, luego, el miro al muñeco con una sonrisa en su rostro. No entendí lo que papá quiso decir.

No me gustaba el muñeco, pero era un regalo de mi padre, la persona más importante para mi, mi mejor amigo y mi super héroe, tome el enorme muñeco y lo subí a mi cuarto, lo mire y le dije - ¡ que feo eres!- y lo senté en una silla al lado de la ventana, mirando hacia mi cama y me fui a jugar con el resto de mis juguetes.

Ya era de noche y era hora de dormir, papá siempre me contaba un cuento antes de dormir y esa noche no fue la excepción, como de costumbre, subió a contarme el cuento, agarró su libro y se acostó conmigo en la cama, y ​​comenzó a leer, mientras leía, miraba al muñeco y le sonreía, como si también le contara el cuento él, era muy extraño, quería preguntarle pero no lo hice, permanecí en silencio. Termino de leer el libro, ya yo estaba medio dormido, me dio un beso en la frente y se levantó de la cama, se dirigió a la puerta y antes de apagar el foco, miro al muñeco y con una sonrisa en sus labios dijo: - me dio gusto volver a verte amigo - Apago el foco y cerró la puerta y mis ojos se rindieron ante el inmenso sueño.

Capítulo 2:

Me desperté como a media noche, tenía mucha sed y baje por un vaso de agua, subí otra vez y me volvió acostar, era extraño, por más que intentaba no podía dormir, daba vueltas en mi cama, está inquieto y no sabia porque, luego sentí como si alguien me observaba, sentí miedo, un escalofrío invadió mi cuerpo, tome mi sabana y me arrope de pies a cabeza, sentí que si me la quitaba, aquella cosa que me observaba, estaría allí esperando, fue aterrador.

Me arme de valentía y saque mi mano para encender la lámpara de noche, con el temor de que aquella cosa, me agarrara la mano, fui ágil y prendí la lámpara, volví y metí la mano en las cobijas, ya había un poco de claridad, me fui quitando las sábanas lentamente, mire a mi alrededor, pero no vi nada, ni un ruido, ni nada extraño, hasta que lo vi. Estaba sentado al lado de la ventana mirando fijamente hacia mi cama, era Funy, si, el me estaba mirando, como si me vigilara, como si me observará, me levanté lentamente de la cama, sin quitarle la mirada de encima, me acerqué a él, tomé con cuidado el mango de la silla y lo voltee.

Me levanté para ir al colegio, ya se hacía tarde, tome mi mochila, me apresure salir de mi cuarto y antes de salir mire que Funy, miraba hacia mi cama. Le conté a papá lo sucedido, pensé que no me creería, pero dijo que Funy no me haría daño y volvió a repetir, abraza con el corazón a Funy y verás cosas maravillosas, realmente no lo entendía, ¿Quién quería abrazar a un muñeco tan feo? , la verdad, me daba miedo. Le dije que no quería al feo muñeco, pero vi su cara de tristeza, cuando dije esas palabras, fue la primera vez que lo vi triste, jamás pensé que un feo muñeco, podría entristecer a mi papá. Decidí quedarme con el muñeco aunque me daba mucho miedo, vi la expresión de mi papá, su tristeza había desaparecido, me sentí feliz por eso, así que, todas las noches antes de dormir, tapaba a Funy con una manta y lo volteaba.

Capítulo 3:

Fue el día más triste de mi vida, el día en que todo cambio.

Tenía 10 años, como era de costumbre, después del colegio, siempre jugaba con mis juguetes, pero a papá le tocaba trabajar de noche, por lo que pasó todo el tiempo conmigo, nos divertimos muchos, pero siempre notaba que papá, cada vez que podía, miraba para la ventana de mi cuarto, nos sentamos en el césped a descansar, papá volvió a mirar para la ventana, comenzó a contarme una historia, me dijo que cuando era niño conoció a un amigo, que lo había ayudado mucho, eran grandes amigos y vivieron muchas aventuras, pero un día desapareció y no supo nada de él, hasta hace un par de años, que lo volvió a ver, dijo que se sintió muy feliz aunque su amigo ya no lo conocía, volvió a mirar hacia la ventana y luego volvió a repetir “abraza a Funy con el corazón y verás cosas maravillosas”, dándome una sonrisa y sacudiéndome en la cabeza.

Se hizo de noche y papá se fue a trabajar, sus palabras quedaron grabadas en mi mente, no entendía, mire al muñeco y como de costumbre lo tape con la manta, porque aún sentía que me observaba, estaba quedando profundamente dormido, no se que hora eran, cuando sentí que alguien toco la puerta, me levanté y fui a mirar, cuando me acerque a las escaleras escuchó un llanto desgarrador y un grito desesperado, mi corazón se agito, mis piernas temblaron, algo me decía, que no era nada bueno, corrí y baje rápido la escalera, un policía sostenía a mi madre, quien cuando me vio, se lanzó sobre mí y me abrazo fuertemente, ella no dejaba de llorar, mis lagrimas salieron y no sabia por que, pero mi corazón decía algo malo a sucedido. Mi padre esa noche murió.

Capítulo 4:

La muerte de mi padre, fue el golpe más duro que recibí, era mi persona favorita, mi amigo, mi héroe y ya no estaba y era algo que no podía aceptar.

Mamá decidió que debíamos mudarnos, ya que todo lo que había ahí nos recordaba a papá, nos fuimos a un pueblo muy lejos, deje todos mis juguetes, pero me lleve a Funy, porque recordé que si lo dejaba papá se podría triste, pensé que si algún día regresaba, estaría feliz de encontrar a ese feo muñeco en la nueva casa.

Los días pasaron y todo iba mal, mamá se hundió en el alcohol, mientras tanto yo me deprimía cada día más, odiaba todo, odiaba a Dios por quitarme a mi papá y no escuchar mis oraciones, odiaba a la gente que no entendía mi sufrimiento, odiaba a mi mamá que aunque no tenía la culpa, tenía que odiarla, odiaba a papá por abandonarme, odiaba este mundo y no quería seguir en el, me odiaba a mi mismo.

Intente quitarme la vida muchas veces, pero por alguna extraña razón siempre estaba bien.

una vez, en medio de mi llanto, tome la determinación de irme con papá, a escondidas fui al botiquín y tome todo tipo de pastilla que estaban allí y me las tome todas, me comenze a sentir mal, pensé que por fin todo acabaría, pero me levanté al día siguiente como si nada, estaba acostado en mi cama, y ​​no sentí ni un tipo de dolor, ni malestar, luego de eso, me tire a la piscina para ahogarme, yo no sabía nadar, pero cuando desperté estaba otra vez en mi cama, como si nada hubiera pasado, pero había algo extraño, Funy estaba completamente empapado, al parecer se había mojado, lo agarre y lo puse a secar.

Las noches eran muy duras para mi, siempre lloraba y no lo podía evitar, así que, me acerque a la cocina y tomé un cuchillo, me fui a mi cuarto, recordando a mi padre, me corte las muñecas, la sangre comenzó a fluir, lentamente y luego rápido, el piso se rodeó de un rojo intenso, esta vez si me iba a encontrar con mi padre, perdí el conocimiento lentamente, hasta que mis ojos se cerraron, realmente pensé que era el fin, volví a despertar en mi cama, mire mis muñecas, y no había ni un corte, mire al piso, no había rastro de sangre, miraba a mi alrededor, todo estaba en calma, me estaba volviendo loco, mire a Funy, note que tenia unos cortes en sus pequeños brazos de peluche, ¿que le pasó?, no lo sé, lo único que sé, es que, a papá no le hubiera gustado verlo así, cogí aguja e hilo, lo coci, mientras lo hacía, me di cuenta, que en su peludo cuerpo había numerable enmendaduras, lo habían cocido muchas veces.

No podía matarme, era lo único que tenía claro, comencé a juntarme con una pandilla de ese pueblo, mamá comenzó a preocuparse y comenzó a dejar el alcohol, pero yo no le hacía caso, ellos eran los únicos que me entendían o eso creía, cambie mi forma de actuar, de vestirme y comenzó a meterme en problemas, pero por alguna razón siempre salía ileso, saber eso, quizás me volvió más rebelde, entonces comencé a drogarme a tan temprana edad, para escapar de mi realidad, sabía que las drogas no me afectaban, por lo que, consumía en grandes cantidades, tanta que podía matar a una persona, pero yo amanecía como si nada, pero un día descubrí una extraña sustancia blanca en la nariz de Funy, la olfatee, y era draga, cómo llegó ahí, no lo se.

Me quedé mirando a Funy, no me había dado cuenta, cuando le había perdido el miedo, cuando de repente se me cruzó por la mente aquellas palabras que papá repetía: “abraza a Funy con el corazon y veras cosas maravillosas”, agarre al muñeco y le di un fuerte abrazo, le dije lo siento Funy, realmente no se porque lo dije, pero en ese momento fue lo primero que quise decir, no se porque le pedí disculpas a un muñeco, pero lo que dije, lo dije de corazon, no se que esperaba que pasara, tal vez, un milagro, era estúpido, pero fue la primera vez, que tome al peluche en brazos desde que papá me lo regalo.

Una noche me fui con la pandilla, mi mamá quiso evitarlo, pero no pudo, recuerdo que la deje llorando, me sentí mal por eso, me fume un puro y dije que regresaría a casa temprano, no quise drogarme, la pandilla se molesto, quisieron pelear conmigo, pero terminaron pegándole a un tipo que estaba en el mismo lugar, el hombre se molesto, sacó una pistola y comenzó a disparar, no me pude mover, sentí que algo atravesaba mi abdomen y comencé a escupir sangre por la boca, me agarré el estomago, mi mano estaba ensangrentada y de pronto sonó otro disparo, me dio en el pecho, caí al instante, balbuce, estaba agonizando, veía borroso, estaba perdiendo el conocimiento, de pronto sentí que alguien me levanto y me tomo en brazo, no se quien era, intente levantar la cabeza pero no pude ver, sentí unas extrañas manos grandes y peludas, me pareció ver un par de orejas como las de un conejo y luego todo se torno oscuro.

Capítulo 5:

Recordé a mi papá, todos esos momentos que pasamos juntos y felices hasta el día de su muerte, recordé mis frustraciones, mi mamá alcohólica, como lentamente me estaba perdiendo a mi mismo. En ese momento vi a mi papá, fui muy feliz, me sonreía como siempre, me contó muchas historias, le pregunté, ¿papá ya es hora de irnos?, pero él respondió, aún no es hora, Funy te esta esperando. Di un suspiro y abrí los ojos, mire a mi alrededor, al parecer estaba en el hospital, me toque el pecho, pero no había ninguna herida, me dolía el costado de mi abdomen, al parecer de la primera bala, escuche un ruido que provenía del baño, creí que era mamá, me acerque lentamente, y escuche una voz peliaguda llorosa diciendo - “lo siento Sed, no pude protegerlo” - mi corazón se estremeció, esa no era la voz de mamá, abrí lentamente la puerta, y asomé el ojo para ver por un estrecho, alcance ver la foto de papá y unas manos peludas sosteniéndola, me asuste y me escondí en la pared, mi corazón latía cada vez más rápido, mis piernas temblaban, cerré mis ojos y tome todo el coraje del mundo, abrí la puerta con fuerza, me sorprendí, no podía creer lo que veían mis ojos, no podía moverme, ni tampoco hablar, lo que estaba delante de mí no era normal, ni tampoco real, realmente me había vuelto loco.

Funy sostenía la foto de papá y derramaba lágrimas, como si se sintiera culpable de lo que había sucedido, cuando entre Funy me miró, yo estaba paralizado, de repente, soltó la foto de papá y corrió hacia mí, quise retroceder, pero no pude, Funy salto sobre mi y me dio un fuerte abrazo, era tan cálido, me sentí tan bien, como cuando estaba con papá. Funy estaba feliz de verme y yo por primera vez, estaba feliz de estar vivo.

Cuando mamá llegó, preguntó por qué Funy estaba allí, si lo había dejado en casa, algo que no pude explicar, tomo a Funy y lo sentó en sus piernas, mamá me contó que cuando me encontraron, estaba tirado en frente de la puerta de la casa malherido y que sostenía a Funy fuertemente de un brazo, dijo mamá, que los médicos dijeron que la bala no agarro ni un órgano vital y solo fue una bala, pero yo recuerdo, que me habían dado en el pecho, pero mamá luego dijo que Funy Tenía una bala en el pecho y tuvo que cocerlo, entonces comprendí lo que estaba sucediendo. Mamá trata a Funy como un muñeco, pero yo claramente puedo ver, que el se mueve, habla y hace cosas, pero mamá parece no notarlo, pero papá si podía.

Capítulo 6:

Fueron momentos muy difíciles, comencé a rehabilitarme, volví a la escuela, admito que no fue fácil retomar mi vida, era un niño que había perdido a su padre y que no encontró refugio en su madre y tomé malas decisiones. Aunque no lo crean la depresión es una enfermedad mental, que te va matando poco a poco el alma, yo solo era un niño cuando la padecí, y si no hubiera descubierto a Funy, quizás yo hoy no estuviera aquí.

Funy se quedó a mi lado en todo el proceso, el me reconfortaba cuando sentía desvanecer, no intente hacerme más daño, porque sabía, que si lo hacía terminaría hiriendo a Funy, él fue mi ancla, me empujaba a seguir adelante y poco a poco me fue devolviendo la sonrisa, pensar en la muerte de papá ya no me hacia daño, ya lo había aceptado, sabía que no iba a regresar, por lo que, me quede con todos esos recuerdos bonitos que viví con él y decidí construir una nueva historia, para cuando me toque ir donde él se encuentre, poder contárselas, así como el me contaba las suyas. Funy me contó todas las aventuras que vivió con papá y los grandes momentos que vivieron juntos.

Mamá también comenzó una nueva vida, decidió luchar por mi, dejo el alcohol y junto a mi entrar en una terapia, ahora pasa más tiempo conmigo, ella no puede ver a Funy como yo lo veo, cree que es mi amigo imaginario, el doctor piensa lo mismo y no entiendo porque papá si podía. No se que es exactamente Funy, quizás un monstruo o un extraterrestre, quizás un ángel enviado por Dios, lo que si se, es que es mi mejor amigo.

Fue una época muy difícil, ya casi cumplia los 18 años, faltaban unos días para ser mayor de edad, hice nuevos amigos, conocí nuevos lugares y ahora iba a entrar a la universidad, Funy estuvo conmigo todo este tiempo, últimamente hablaba poco y se veía cansado, pero él siempre sonreía.

La noche previa de mi cumplaño, Funy me levanto antes de medía noche, sacó de la nada un enorme pastel y me cantó feliz cumpleaños, una lagrima salio de sus grandes ojos y una gran sonrisa invadió su rostro, me dio un fuerte abrazo, de esos que te tocan el alma, me sentí muy feliz.

El día siguiente, mi mamá me despertó con un feliz cumpleaños, un pastel y muchas serpentinas, me dijo - “felicidades ya eres mayor de edad”- estaba muy contento, pero mi felicidad se apagó, cuando me di cuenta que Funy había desaparecido, lo busqué por todos lados pero no lo encontré, luego recuerda la historia que me contó papá de aquel amigo que una vez desapareció. Deje de buscar a Funy.

Ahora tengo 30 años y tengo una hija que va a cumplir 7 años, un día entre a mi habitación y me sorprendí al ver que al lado de la ventana, estaba sentado en una silla una criatura que observaba fijamente mi cama, y ​​al lado de él una gran caja de regalo. Funy había regresado, lo extraño era que, cuando mi papá me lo entregó era de color verde y esta vez era de color amarillo, no me importo, no me pude contener y lo abracé, le dije que lo había extrañado y que me hizo mucha falta, pero Funy no contestó, no se movió, simplemente era un muñeco de peluche.

Mire la enorme caja y en su interior había una nota que decía, “FELIZ CUMPLEAÑOS DE FUNY”, entonces lo entendí, tome a Funy en mis brazos y lo metí en la caja de regalos, llame a mi hija, le entregue la caja y le dije:

“ABRAZA A FUNY CON EL CORAZÓN Y VERÁS COSAS MARAVILLOSAS”.

Thoughts

  • RubenOrtega

    Qué golpe el capítulo 3.

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  • me_regalas

    Me quedó sonando el saludo del papá al peluche antes de apagar la luz, que le dio gusto volver a verlo. Los dos ya se conocían y el niño ahí sin saber nada.

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  • dlozano92

    El detalle que se me quedó fueron las enmendaduras viejas en el cuerpo del peluche. Antes de los cortes del muchacho ya lo habían cosido un montón de veces, o sea que con el papá pasó algo parecido y nadie lo contó nunca. Yo tengo una niña chiquita y el final con la caja me dejó pensando en qué le voy a entregar a ella cuando le toquen los siete.

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