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capítulo 81: administración

NicolasPeanl
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-Kwon Taesung.

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-Kwon Taesung.

El brazo derecho del avatar vence.

La daga entra un centímetro en su propio pecho.

Agnóvar grita.

El sonido atraviesa la Primera Babel.

Los edificios tiemblan. Las cabezas sin rostro se vuelven hacia él. La grieta que atraviesa su cabeza se extiende hasta el cuello.

Durante un instante, todos creemos lo mismo.

Kwon está luchando desde dentro.

La mano izquierda de Agnóvar intenta detener a la derecha.

La daga avanza otro milímetro.

-¡Kwon! -grita Eunbyeol.

Jiwon levanta el báculo.

Hejin activa el monóculo pese a las grietas que cubren el cristal.

[Compatibilidad del avatar: 71 % → 63 %.]

[La identidad utilizada como recipiente intenta recuperar el control.]

Agnóvar cae sobre una rodilla.

Su grito se vuelve más grave.

Más desesperado.

La voz de Kwon vuelve a salir de su pecho:

-Capitán... ahora...

Adopto la postura.

Debo cortar el vínculo antes de que Agnóvar recupere el control.

Vacío la mente.

No pienso en los muertos.

No pienso en Kwon.

No pienso en el grupo.

Un objetivo.

El hilo que asciende desde la espalda del avatar.

Un corte.

Nada más.

[Forma final.]

[Nada - EX.]

Antes de activarla, Agnóvar deja de gritar.

No reduce el volumen.

No recupera el aliento.

Simplemente se detiene.

La daga permanece clavada en su pecho.

Su cuerpo continúa inclinado.

La mano derecha tiembla una vez.

Después se relaja.

Agnóvar levanta lentamente la cabeza.

La grieta de su rostro se curva.

Una sonrisa.

-Casi.

Su voz no contiene dolor.

La mano izquierda abandona la muñeca derecha.

Extrae la daga de su propio pecho con delicadeza.

No hay resistencia.

Tampoco sangre.

La compatibilidad vuelve a cambiar.

[Compatibilidad del avatar: 63 % → 84 %.]

Hejin queda inmóvil.

-¿Qué...?

Agnóvar se pone de pie.

Sacude la hoja como si estuviera limpiando un líquido inexistente.

-Fue una representación -digo.

-Una bastante buena.

Inclina la cabeza hacia los cadáveres que cubren la ciudad.

-Tenía un público exigente.

Seolhwa intenta avanzar.

Mujin vuelve a detenerla.

-La ventana del sistema confirmó que Kwon estaba resistiendo -dice Eunbyeol.

-Lo estaba.

Agnóvar no intenta negarlo.

-Aflojé el control sobre su identidad. Le permití empujar. Permití que su mano moviera la mía.

Se toca el pecho.

-El sistema registró un hecho verdadero.

Su sonrisa se profundiza.

-Ustedes decidieron que ese hecho significaba esperanza.

Hejin observa las ventanas.

-El sistema no explicó que usted lo estaba permitiendo.

-El sistema casi nunca explica.

Agnóvar extiende una mano hacia ella.

-Mide.

-Clasifica.

-Confirma.

Sus dedos se cierran lentamente.

-Y deja que las criaturas desesperadas construyan una historia alrededor de los números.

Nadie responde.

No porque no tengamos nada que decir.

Porque la afirmación coincide demasiado bien con todo lo que hemos visto.

Agnóvar me mira.

-Estabas a punto de utilizar tu última técnica.

No abandono la postura.

-Todavía puedo hacerlo.

-Sí.

No hay miedo en su voz.

Pero tampoco burla.

Observa las siete estacas clavadas alrededor de la Primera Babel.

Las corrientes permanecen inmovilizadas.

Su cuerpo no regenera.

La manifestación se mantiene en 16,8 %.

Su brazo derecho sigue cubierto de grietas. Parte de su torso es transparente. La pierna izquierda apenas conserva forma.

-Podría matar a algunos más -dice.

Mira a los veinticuatro cazadores que permanecen detrás de mí.

-Quizá a ocho.

-Con algo de esfuerzo, a doce.

Su cabeza se inclina hacia los treinta y nueve cuerpos.

-Después vos cortarías el vínculo.

-Y este avatar desaparecería.

Hace una pausa.

-No me interesa perder algo valioso solo para aumentar una cifra que ya me resulta satisfactoria.

Seolhwa aprieta el hacha.

-Tenés miedo.

Agnóvar gira hacia ella.

La superficie lisa permanece inmóvil.

Luego se ríe.

-No.

Levanta un dedo.

-Pero perdí.

El silencio resulta más extraño que cualquiera de sus amenazas.

Agnóvar no intenta disfrazarlo.

No dice que todo formaba parte de un plan.

No afirma que la batalla carecía de importancia.

Mira las estacas.

Las heridas del avatar.

La técnica que todavía conservo.

Después vuelve hacia mí.

-Perdí este juego.

La palabra este pesa más que el resto.

-No confundas mi aceptación con humildad -continúa-. La humildad consiste en reducir el valor de uno mismo para que los demás puedan soportarlo.

Camina entre los cadáveres.

-Yo sigo siendo aquello que abrió el cielo.

-Aquello que obligó a tu sistema a negociar.

-Aquello que consiguió sesenta y cuatro oportunidades solo porque estaba aburrido.

Pasa junto al cuerpo de James Osei.

No lo pisa.

Lo rodea.

-Pero ustedes pagaron más de lo que yo estaba dispuesto a pagar.

Mira a Marcus.

Liang.

Elise.

Zofia.

Cada cazador que murió manteniendo una posición.

-Eso merece ser reconocido.

-No necesitamos tu reconocimiento -dice Jiwon.

Agnóvar se detiene.

-Todo muerto lo necesita.

Jiwon levanta el báculo.

-No pronuncie sus nombres.

-¿Por qué?

Se vuelve hacia ella.

-¿Temés que me pertenezcan por decirlos?

-No le pertenecen.

-Entonces no deberías preocuparte.

Jiwon no baja el arma.

Agnóvar pierde interés.

Mira nuevamente su torso.

Algo se mueve detrás de la piel transparente.

Una silueta.

Después otra.

Una sostiene dos dagas.

La otra golpea desde dentro con las manos desnudas.

-Antes de irme -dice Agnóvar-, debo devolver algo.

Hunde los dedos en su propio pecho.

La porcelana se abre sin romperse.

No hay carne detrás.

Solo una profundidad negra llena de nombres.

Agnóvar introduce el brazo hasta el hombro.

Las figuras del interior se agitan.

Una intenta apartarse.

La otra intenta acercarse.

Él sujeta ambas.

Tira.

Un cuerpo cae desde su pecho.

No son dos.

Es uno.

Kwon golpea el suelo de rodillas.

Su ropa está cubierta por letras negras que se mueven bajo la tela. El cabello está húmedo. Su piel conserva un tono grisáceo.

No respira.

Jiwon corre.

Agnóvar todavía sostiene un hilo unido a la espalda de Kwon.

Negro.

Delgado.

En su interior aparecen dos palabras alternándose.

[Kwon Taesung.]

[YO.]

-Todavía no está completo -dice Hejin.

Agnóvar mira el hilo.

-No.

Tira de ambos extremos.

Las palabras chocan.

Kwon se arquea.

Jiwon intenta intervenir.

-¡Suéltelo!

Agnóvar no la escucha.

O decide no hacerlo.

Los dos registros se superponen.

[Kwon Taesung.]

El hilo se vuelve plateado.

Agnóvar lo rompe con las uñas.

Kwon cae de frente.

Jiwon lo sostiene antes del impacto.

[Restaurando registro de participante.]

[Cuerpo original: reconocido.]

[Nombre original: reconocido.]

[Voluntad desarrollada tras la separación: integrada.]

[Conflicto de identidad: estabilizado.]

[Kwon Taesung ha regresado.]

Jiwon coloca una mano sobre su cuello.

-Tiene pulso.

Una luz cubre el cuerpo.

-Débil. Necesito espacio.

Maya Torres y Kaede Ishikawa se acercan para ayudarla.

Kwon no despierta.

Pero respira.

Su respiración.

No la de los cimientos.

Eunbyeol abre el Libro de los siete frentes.

La página tiembla.

Una nueva marca aparece.

No reemplaza la señal provisional.

La rodea.

[Integrante reconocido.]

[Kwon Taesung.]

Agnóvar contempla la escena.

-Qué conmovedor.

-¿Por qué lo devolviste? -pregunto.

-Porque ya no me sirve.

-Mentira.

La hendidura de su rostro se ensancha.

-Sí.

La respuesta llega demasiado rápido.

-También quería ver qué elegirías hacer cuando tu amigo volviera respirando gracias a mí.

Agnóvar acerca una mano a Kwon.

Jiwon se interpone.

Él no intenta tocarlo.

-Cada vez que lo mires, recordarás que yo podía conservarlo.

-Devolverlo.

-Destruirlo.

Su mano queda suspendida.

-Y elegí devolverlo.

Jiwon sostiene su mirada inexistente.

-No le debemos nada.

-Todavía no.

Agnóvar se aparta.

-Las deudas más interesantes son aquellas que la otra persona se niega a reconocer.

Su cuerpo empieza a perder consistencia.

Las grietas liberan una luz oscura.

El sistema reacciona.

[El avatar exterior ha iniciado una retirada voluntaria.]

[La retirada no será considerada cumplimiento de la misión.]

-Claro que no -dice Agnóvar-. Ellos todavía deben arreglar la ciudad.

Su brazo izquierdo desaparece.

Después una parte del torso.

-Nos volveremos a encontrar.

-No -responde Seolhwa-. La próxima vez te matamos.

Agnóvar gira hacia ella.

-Eso sigue siendo un encuentro.

Mira al resto.

-Mujin continuará poniéndose delante de personas que no puede salvar.

-Jiwon continuará creyendo que un cuerpo vivo constituye una victoria.

-Hejin continuará estudiando ventanas como si detrás de ellas hubiera respuestas.

-Eunbyeol continuará registrando voluntades hasta que alguna acepte por error.

La cabeza lisa se orienta hacia mí.

-Y vos continuarás cambiando de nombre cada vez que uno de ellos resulte demasiado doloroso.

No respondo.

Agnóvar levanta la única mano que le queda.

Señala el cielo.

-La próxima vez no habrá sesenta y cuatro participantes.

-No habrá una ciudad.

-No habrá un administrador cobrando por cada movimiento.

Su figura se reduce a una silueta blanca.

-Solo vos.

La sonrisa permanece hasta el último instante.

-Y todo aquello que todavía llamás "yo".

El avatar desaparece.

Las dagas de Kwon caen al suelo.

La Primera Babel queda en silencio.

No aparece una ventana declarando su muerte.

Solo una confirmación.

[Agnóvar ha retirado su manifestación.]

[El avatar limitado ya no se encuentra dentro del escenario.]

[La entidad exterior permanece activa.]

No lo derrotamos para siempre.

Solo logramos que decidiera que continuar no valía el precio.

Por ahora, tiene que alcanzar.

Las siete estacas empiezan a quebrarse.

Las corrientes que mantenían fijas buscan regresar hacia la torre.

Sin Agnóvar, el cuerpo gigantesco de Babel queda sin una voluntad central.

La figura sentada detrás de la ciudad se inclina.

Una de sus costillas cae sobre los edificios.

Mujin intenta ponerse de pie.

-La misión no terminó.

Tiene razón.

[Tiempo restante: 02:13:41.]

[Integridad de Babel: 41 %.]

[Índice de propósito común: 100 %.]

El índice perfecto resulta ahora más aterrador que el derrumbe.

Las especies del exterior permanecen unificadas.

Sin rostros.

Sin nombres.

Sin Agnóvar para controlarlas, continúan marchando con una única voluntad vacía.

Hejin mira las corrientes.

-Si retiramos las estacas, la torre recuperará estabilidad.

-Y la reunificación continuará -dice Eunbyeol.

-Si las dejamos, todo colapsará.

Kwon tose.

Jiwon intenta mantenerlo acostado.

Él aparta su mano.

-No...

La voz apenas sale.

-No es... una corriente.

Todos lo miramos.

Jiwon lo sostiene cuando intenta levantarse.

-No debería hablar.

-Escuché... todo.

Señala las siete líneas.

-No alimentaban al dios.

Toma aire.

-Lo recordaban.

Hejin se acerca.

-¿Qué significa?

-Cada corriente conserva... una forma distinta de ser.

Mira la humana.

La élfica.

La enana.

-Agnóvar las obligó a encontrarse en un solo punto.

Eunbyeol comprende primero.

-No debemos separarlas.

-Debemos impedir que terminen en el mismo lugar.

Kwon asiente.

-Siete nombres.

Mira hacia el centro del cuerpo gigantesco.

-Una garganta.

Hejin proyecta las líneas.

Todas atraviesan la Primera Babel y convergen en el pecho de la figura.

Allí continúa el hueco del recipiente.

Vacío otra vez.

-Podemos redirigirlas -dice-. Pero necesitamos siete puntos finales.

Miro las estacas.

-Ya los tenemos.

Las siete fueron clavadas lejos unas de otras.

Cada una pertenece a una corriente distinta.

-Invertí los sellos -ordeno.

Hejin empieza a trabajar.

Eunbyeol abre el libro.

-Necesitamos que las especies acepten la separación.

-No están conscientes -dice Jiwon.

-Entonces debemos devolverles sus nombres primero.

Kwon mira los cimientos.

-La octava especie.

-No eran una especie -respondo.

-Los que recordaban.

Cierra los ojos.

-Escuché una frase cuando estaba dentro de Agnóvar.

-¿Cuál?

Kwon tarda unos segundos.

Cuando habla, su voz contiene algo más.

No otra persona.

Un recuerdo que no nació en él.

-Un nombre no es una frontera.

Las calles tiemblan.

Los habitantes sin rostro se detienen.

Kwon continúa:

-Es la forma de saber quién decidió permanecer a tu lado.

Eunbyeol coloca el Libro de los siete frentes sobre el suelo.

-Entonces vamos a hacerlos elegir.

La página se expande.

No puede incluir a una ciudad entera.

Pero sí a siete representantes.

Hejin utiliza las estacas para localizar a quienes condujeron la Ceremonia del Nombre.

Un humano.

Una elfa.

Un enano.

Una alada.

Un ser ígneo.

Una mujer acuática.

Un guerrero bestial.

Sus cuerpos sin rostro permanecen distribuidos por la ciudad superior.

Las corrientes los arrastran hasta la Primera Babel.

Aparecen alrededor del libro.

No hablan.

No recuerdan.

Eunbyeol coloca una mano sobre la página.

-No voy a registrar sus nombres.

La habilidad responde.

[Seleccione las identidades que desea incorporar.]

-Registro siete voluntades.

[Las voluntades indicadas forman parte de una identidad común.]

-No.

La sangre aparece sobre sus dedos.

-Están conectadas.

-No son la misma.

La ventana parpadea.

Eunbyeol pronuncia la primera revelación.

-La humanidad quiere preservar su nombre.

El representante humano levanta la cabeza.

-Los elfos quieren proteger la Semilla Primordial.

Las orejas de la elfa vuelven a adquirir forma.

-Los enanos quieren conservar la Primera Forja.

Una cicatriz aparece sobre el rostro del enano.

Uno por uno, Eunbyeol devuelve sus propósitos.

No los corrige.

No intenta demostrar que son falsos.

Los reconoce.

Las facciones regresan.

No completamente.

Lo suficiente para que puedan verse entre ellos.

La ventana cambia.

[Siete voluntades diferenciadas.]

[Registro provisional disponible.]

[Todos aquí.]

El vínculo se abre.

Los siete representantes sienten las revelaciones de los demás.

No como verdades impuestas.

Como experiencias ajenas.

El humano ve la Semilla.

La elfa siente el calor de la Forja.

El enano escucha el Primer Mar.

Por primera vez entienden que las demás revelaciones también eran reales.

No dejan de desear lo que recibieron.

Solo comprenden que no son los únicos.

-Nombres -dice Kwon.

El representante humano habla primero.

Su voz tiembla.

-Aram.

La elfa lo sigue.

-Lethiel.

-Dhoram -dice el enano.

Uno tras otro recuperan sus nombres.

La ciudad responde.

Miles de rostros empiezan a formarse.

El propósito común desciende.

[Índice de propósito común: 100 % → 93 %.]

La torre pierde estabilidad.

Pero las personas recuperan diferencias.

Acentos.

Rasgos.

Recuerdos.

El índice continúa descendiendo.

[93 % → 87 %.]

Se detiene.

No es perfecto.

Es suficiente.

Los siete representantes se miran.

Aram habla:

-Somos humanos.

Lethiel continúa:

-Somos elfos.

Dhoram apoya una mano sobre la estaca.

-Somos enanos.

Las siete especies pronuncian sus propios nombres.

Después Aram añade:

-Y elegimos permanecer en Babel.

No dicen que sean Babel.

No renuncian a lo que son.

Babel es el lugar donde deciden permanecer.

Las estacas se invierten.

Cada corriente abandona el pecho del gigante y se dirige hacia una torre diferente.

El cuerpo empieza a separarse.

Brazos.

Costillas.

Piernas.

No caen sobre la ciudad.

Se convierten en siete estructuras.

Siete torres menores rodean una plaza vacía.

Puentes aparecen entre ellas.

Ninguna puede sostenerse completamente sola.

Pero ninguna vuelve a fundirse con las demás.

Hejin grita:

-¡Queda una conexión!

Un hilo negro permanece sobre la plaza.

El mismo vínculo que unía a Agnóvar con el avatar.

No conduce al exterior.

Se aferra a la idea de que Babel necesita un solo nombre.

Adopto la postura.

Esta vez no pienso en matar a un dios.

No pienso en salvar a Kwon.

No pienso en los muertos.

Solo existe el hilo.

Un resultado.

Separar la unidad impuesta sin cortar los vínculos elegidos.

[Forma final.]

[Nada - EX.]

Ejecuto el corte.

No hay luz.

No hay sonido.

Durante un instante, la espada parece no haber tocado nada.

Después el hilo se divide.

La Primera Babel exhala.

No como una criatura.

Como una ciudad que contuvo el aliento durante siglos.

Los nombres atrapados en los cimientos empiezan a ascender.

No todos recuperan cuerpos.

Algunos regresan como recuerdos.

Otros como voces.

Los que ya no poseen una forma son almacenados dentro de una octava estructura baja, construida en el centro de la plaza.

No una torre.

Un archivo.

Un lugar donde sus nombres pueden permanecer sin ser utilizados como ladrillos.

La ventana aparece.

[La autoridad del Nombre Único ha sido destruida.]

[Las siete especies conservaron sus identidades.]

[La cooperación fue restaurada sin reunificación forzada.]

[Los nombres atrapados fueron liberados o estabilizados.]

[Babel ha elegido permanecer.]

La misión principal cambia por última vez.

[PISO 5 COMPLETADO.]

[TORRE DE BABEL.]

[Condiciones ocultas cumplidas:]

[Impida el descenso completo de una entidad exterior.]

[Rechace la selección de una identidad verdadera.]

[Restaure a un participante eliminado.]

[Conserve las siete identidades raciales.]

[Evite la dispersión.]

[Evite la unificación absoluta.]

[Reconozca a los seres sin especie.]

[Transforme Babel sin destruirla.]

[CALIFICACIÓN FINAL: EX.]

Durante varios segundos nadie celebra.

Hay demasiados cuerpos.

Demasiados espacios vacíos.

El sistema también guarda silencio antes de continuar.

[ANUNCIO MUNDIAL.]

[La humanidad es la primera especie en completar el piso 5 con calificación EX.]

[La humanidad ha demostrado que la cooperación no requiere uniformidad.]

Recompensas raciales de la humanidad

[Lengua de Babel - SSS.]

[Los humanos podrán comprender las lenguas habladas por especies inteligentes reconocidas dentro de escenarios del sistema.]

[La habilidad traduce palabras. No altera intenciones, creencias ni desacuerdos.]

[Nombre arraigado - SSS.]

[Todos los humanos reciben un 30 % de resistencia contra la eliminación de identidad, posesión, modificación de memoria y reasignación de nombre.]

[Ante un intento crítico, el sistema generará una advertencia y preservará durante diez segundos la identidad central del afectado.]

[Cooperación sin uniformidad - S.]

[Los grupos humanos compuestos por integrantes de diferentes naciones mejorarán su coordinación, transmisión de órdenes y reconocimiento de aliados.]

[Bonificación máxima: 20 %.]

[La bonificación no exige compartir idioma, cultura ni propósito personal.]

[Archivo de los caídos.]

[Los nombres de los participantes fallecidos no podrán ser eliminados de los registros del sistema.]

[Sus recompensas serán convertidas en legados transferibles.]

Los treinta y nueve cuerpos brillan.

No desaparecen.

El sistema reconstruye las partes dañadas lo suficiente para permitir que sean devueltos a sus familias.

No los resucita.

No convierte la muerte en algo más soportable.

Solo les devuelve un cuerpo y un nombre.

Sobre cada uno aparece una inscripción.

Marcus Hale.

Aisha Reed.

Evan Cole.

Jonah Price.

Derek Shaw.

Samuel Ortiz.

Y todos los demás.

Treinta y nueve nombres.

Ninguno reducido a un número.

Recompensas individuales

Una ventana enorme se abre sobre la plaza.

[LIBRO DE MÉRITOS DEL PISO 5.]

[Participantes evaluados: 64.]

[La calificación considera combate, estrategia, sacrificio, protección de identidad, estabilización del escenario y cumplimiento de condiciones ocultas.]

Los primeros nombres aparecen.

[Kim Cheonro - EX.]

[Contribución principal:]

[Ingreso anticipado.]

[Contención del avatar.]

[Corte de la autoridad del Nombre Único.]

[Preservación de Kwon Taesung.]

[Recompensa: Yo permanezco - EX.]

[Seleccione un nombre o identidad propia como ancla.]

[Durante sesenta segundos, ninguna autoridad inferior a EX podrá eliminarla, reasignarla o reemplazarla.]

[Una vez finalizado el efecto, las demás identidades y recuerdos propios serán preservados.]

[No restaura el juicio perdido por Locura, pero garantiza que el usuario pueda regresar a la identidad anclada cuando la habilidad termine.]

[Uso: 1 vez/24 horas.]

[Kwon Taesung - EX.]

[Contribución principal:]

[Supervivencia a la eliminación total.]

[Desarrollo de voluntad sin identidad.]

[Resistencia interna al avatar exterior.]

[Revelación del principio de las siete corrientes.]

[Recompensa: El que regresó sin nombre - EX.]

[La identidad de Kwon Taesung no podrá ser transferida, reasignada o reclamada por efectos inferiores a EX.]

[Las partes separadas de su cuerpo, voluntad y nombre seguirán siendo reconocidas como una misma persona.]

[Una vez/24 horas, podrá obligar a quienes alguna vez lo reconocieron a recordar su existencia durante sesenta segundos.]

Kwon continúa inconsciente.

Aun así, una pequeña sonrisa aparece en su rostro.

Quizá escucha.

Quizá solo es un reflejo.

Los siguientes nombres aparecen.

[Kim Eunbyeol - SSS.]

[Recompensa: Registro de voluntad - SSS.]

[Podrá vincular temporalmente a seres conscientes que carezcan de nombre, clase o registro válido, siempre que acepten.]

[Lee Hejin - SSS.]

[Recompensa: Auditoría de autoridad - SSS.]

[Podrá distinguir si un efecto proviene de una habilidad, una regla de escenario, una autoridad administrativa o una interferencia exterior.]

[No garantiza comprender su funcionamiento.]

[Kang Mujin - SSS.]

[Recompensa: Muralla de los sesenta y cuatro - SSS.]

[Vincula hasta sesenta y cuatro aliados.]

[Durante diez segundos, Mujin podrá recibir una parte del daño letal dirigido a ellos.]

[Uso: 1 vez/24 horas.]

[Noor Al-Khatib - SSS.]

[Recompensa: Portadora de la última estaca - SSS.]

[Mientras transporte un objetivo necesario para completar una misión, su resistencia aumentará según la cantidad de aliados que hayan caído protegiéndola.]

Después aparecen las calificaciones SS.

Han Jiwon.

Seo Doyun.

Seolhwa.

Im Seungho.

Marcus Hale.

Liang Wei.

James Osei.

Elise Dubois.

Chen Rui.

Sarah McKenna.

Algunos están vivos.

Otros reciben la palabra póstumo.

Las recompensas de los muertos se condensan en pequeños cristales colocados sobre sus pechos.

[Legado póstumo.]

[La habilidad característica del participante será preservada con una fracción de su potencial.]

[El legado podrá ser recibido por una persona designada previamente o por su asociación nacional.]

[El receptor conocerá el nombre de quien originó la habilidad.]

Las calificaciones S y A continúan.

Cada superviviente recibe una habilidad, mejora de equipo o título relacionado con lo que hizo.

Naomi Brooks obtiene Núcleo de hielo estable.

Choi Ara recibe Coro de reconocimiento.

Sofia Bianchi, Refugio térmico.

Irina Belova, Estaca de marea.

Amara Okafor, Bastión del yo.

Layla Haddad, Ruta inalterable.

Nadie recibe la misma recompensa.

El sistema no distribuye poder únicamente por daño.

Quienes transportaron estacas reciben más que algunos combatientes.

Quienes mantuvieron nombres obtienen más que quienes mataron guardianes.

Quienes murieron comprando segundos son evaluados por el tiempo que consiguieron, no por el número de ataques realizados.

La lista completa queda registrada.

Sesenta y cuatro entradas.

Sesenta y cuatro clases.

Sesenta y cuatro nombres.

La Primera Babel empieza a desaparecer.

Los siete representantes permanecen junto a sus torres.

Aram mira a Lethiel.

-Todavía no confío en los elfos.

Ella responde:

-Yo tampoco confío en los humanos.

Dhoram deja escapar una risa.

-Entonces finalmente volvimos a la normalidad.

No es una reconciliación perfecta.

Es mejor.

Los puentes permanecen.

La luz nos envuelve.

[Regresando a los participantes.]

Antes de que la plaza desaparezca, miro el cielo.

No hay ojos.

No hay rostros lisos.

Solo siete torres rodeando un espacio vacío.

El lugar donde ninguna especie volverá a colocar un único nombre.

El mundo cambia.

Espero ver Seúl.

Hospitales.

Soldados.

Las familias de los cazadores.

En cambio, aparezco sentado frente a un escritorio.

La silla es incómoda.

El escritorio es gris.

Las paredes están cubiertas por paneles blancos. Sobre nosotros, tubos fluorescentes emiten una luz fría.

No hay ventanas.

Hay cubículos.

Cientos.

Se extienden hasta donde alcanza la vista.

En algunos suenan teléfonos.

En otros, impresoras.

No veo a nadie utilizándolos.

Los veinticinco supervivientes aparecen sentados en filas de plástico.

Los treinta y nueve cuerpos descansan sobre camillas alineadas junto a una pared.

Kwon permanece acostado cerca de Jiwon.

Mujin intenta ponerse de pie.

Una ventana aparece.

[Permanezca sentado hasta ser atendido.]

Seolhwa se levanta.

La silla la sujeta por la cintura.

-Voy a romperla.

-Los daños al mobiliario se descontarán de la compensación -dice una voz.

Un hombre sale de detrás de un archivador.

Parece humano.

Treinta y tantos años.

Cabello negro perfectamente peinado.

Traje gris.

Camisa blanca.

Corbata azul sin una sola arruga.

Lleva una credencial de plástico colgada al cuello.

EDRAS VAHL

Administrador sustituto de continuidad

S
Departamento de incidentes exteriores

Sector 3-Δ

En una mano sostiene un vaso de café.

En la otra, una carpeta gruesa.

Sonríe.

No como Agnóvar.

Su sonrisa es completamente humana.

Eso la vuelve peor.

-Buenas tardes -dice-. Lamento la demora.

Mira un reloj.

-La mayoría de ustedes murió hace menos de dos horas, así que no debería haber sido significativa.

Jiwon gira hacia él.

-No estamos muertos.

Vahl consulta la carpeta.

-Veinticinco no.

Pasa una página.

-Treinta y nueve sí.

Su sonrisa no cambia.

-Felicitaciones por encontrarse en el primer grupo.

Seolhwa tira de la silla.

El metal empieza a doblarse.

Vahl levanta un dedo.

La silla vuelve a su forma original.

-Agresión contra personal administrativo durante una audiencia de compensación puede anular los beneficios.

-Decí una cosa más sobre ellos como si fueran números -responde Seolhwa.

Vahl observa las camillas.

-No son números.

Jiwon parece relajarse apenas.

-Son registros cerrados.

La tensión regresa.

Vahl bebe café.

-Las estadísticas incluyen también a los heridos.

Maya Torres se lleva una mano al rostro.

-Es un psicópata.

Vahl revisa su credencial.

-No figura entre mis categorías laborales.

Se sienta detrás del escritorio.

Acomoda la carpeta para que quede paralela al borde.

-Procedamos.

Mujin observa los cubículos.

-¿Dónde estamos?

-En una interfaz administrativa.

-¿Dentro del sistema?

Vahl inclina la cabeza.

-Esa pregunta carece de precisión.

-¿El sistema es un lugar? ¿Una entidad? ¿Una organización?

-Tres preguntas diferentes.

-Conteste una.

Vahl bebe otro sorbo.

-No.

Abre la carpeta.

En la portada aparece:

INCIDENTE AGN-5

Exposición planetaria no planificada

Negociación exterior autorizada

Daño de identidad masivo

Pérdidas humanas: 39

-El piso 5 sufrió una interferencia que superó el nivel permitido para su posición -explica-. Una entidad exterior utilizó un contrato anterior a la versión actual del sistema para presentar una oferta válida.

Hejin se inclina.

-¿El sistema sabía que Agnóvar abriría una grieta hacia la Tierra?

-El módulo de intercambio calculó el riesgo.

-Y aceptó.

-Sí.

-Entonces no fue un error.

Vahl la mira.

Por primera vez parece interesado.

-Correcto.

-Pero estamos aquí porque el sistema cometió un error.

-No.

Cierra la carpeta.

-Un proceso autorizado ejecutó una negociación válida y produjo un resultado administrativamente inaceptable.

Hejin guarda silencio.

Vahl sonríe un poco más.

-Eso es diferente.

-Murieron treinta y nueve personas -dice Jiwon.

-El cálculo original estimaba cincuenta y una.

Jiwon se pone de pie.

Su silla no la detiene.

Vahl observa el movimiento.

-La reducción de víctimas es uno de los factores que permitió la calificación EX.

-No vuelva a decirlo como si fuera un éxito.

-Fue un éxito.

Jiwon levanta el báculo.

Mujin coloca una mano delante.

No para proteger a Vahl.

Para impedir que perdamos la compensación.

El administrador abre nuevamente la carpeta.

-La humanidad tiene derecho a una reparación.

Una ventana aparece sobre el escritorio.

[COMPENSACIÓN ADMINISTRATIVA.]

[CORTAFUEGOS DE LOS QUINCE PISOS.]

[A partir del piso 6 y hasta la finalización del piso 20, ninguna entidad clasificada como exterior podrá interferir directa o indirectamente con la humanidad.]

Interferencias prohibidas

[Manifestación mediante avatar.]

[Posesión de participantes.]

[Uso de recipientes, profetas, intermediarios o especies subordinadas.]

[Transmisión de mensajes, revelaciones, nombres o sueños.]

[Negociación con el sistema utilizando a la Tierra, la humanidad o participantes humanos como contraprestación.]

[Modificación de misiones, recompensas o reglas mediante activos exteriores.]

[Patrocinio de jefes, apóstoles o entidades nativas.]

[Apertura de grietas no previstas hacia el mundo humano.]

[Duración mínima: 15 pisos.]

[Pisos protegidos: 6-20.]

[Cada intento de violación extenderá la protección cinco pisos adicionales.]

[Toda manifestación infractora será eliminada sin combate.]

[El escenario afectado será restaurado sin penalización para la humanidad.]

El silencio se extiende por la oficina.

Quince pisos.

Ningún dios exterior.

Ningún avatar.

Ninguna voz utilizando sueños o cultos.

Agnóvar no podrá alcanzarnos por las mismas rutas.

No significa que haya desaparecido.

Solo tendrá que esperar.

-¿Por qué el sistema puede impedirlo ahora y no antes? -pregunta Eunbyeol.

Vahl acomoda un bolígrafo.

-Porque ahora existe una resolución administrativa.

-Podía hacerlo antes.

-Técnicamente.

-Entonces dejó que ocurriera.

-El sistema no actúa sobre posibilidades sin una regla que autorice la intervención.

-Pero negoció con Agnóvar.

-Había una regla que autorizaba la negociación.

Eunbyeol lo observa con repulsión.

-¿Quién crea esas reglas?

Vahl señala hacia arriba.

No hay nada excepto luces fluorescentes.

-El departamento correspondiente.

-¿Quién dirige el departamento?

-Una instancia superior.

-¿Y quién dirige esa instancia?

Vahl sonríe.

-Felicitaciones. Acaba de descubrir la burocracia.

Hejin mira su credencial.

-Agnóvar ofreció información sobre un administrador muerto.

La sonrisa de Vahl disminuye un milímetro.

-Correcto.

-¿La entregó?

-No.

-El sistema abrió la grieta antes de recibir el pago.

-Se concedió crédito contractual.

-¿A una entidad exterior psicópata?

Vahl revisa una hoja.

-Su evaluación crediticia era excelente.

Seolhwa vuelve a tirar de la silla.

-Voy a matarlo.

-No soy una entidad combatible.

-Eso no significa que no pueda intentarlo.

Vahl asiente.

-Esa actitud aparece varias veces en su expediente.

Cheonro se inclina hacia adelante.

-¿Qué pasará con el contrato?

Vahl deja de mirar la carpeta.

-Agnóvar abandonó el avatar antes de completar la entrega del activo informativo.

-Incumplió.

-Sí.

-¿Qué hará el sistema?

La sonrisa regresa.

-Cobrar.

-¿Cómo?

-No pertenece a su nivel de autorización.

-¿El administrador está muerto?

Vahl toca el borde de la carpeta.

-La continuidad administrativa indica que no.

-Agnóvar afirma conocer el lugar donde murió.

-Ambas afirmaciones pueden ser ciertas.

-Eso no tiene sentido.

-Para usted.

La respuesta llega sin arrogancia.

Como un médico informando un resultado.

-¿Qué es el sistema? -pregunto.

La oficina se queda quieta.

Los teléfonos dejan de sonar.

Las impresoras se detienen.

Vahl mantiene la mirada sobre mí.

Durante unos segundos, su expresión pierde la sonrisa administrativa.

Parece cansado.

No humano.

Antiguo.

-El sistema es lo que permanece cuando suficientes reglas sobreviven a quienes las escribieron.

Una impresora vuelve a funcionar.

Vahl parpadea.

La sonrisa reaparece.

-Esa declaración no forma parte de esta audiencia.

Hejin abre la boca.

-Acaba de-

-No.

Vahl saca un sello rojo.

Lo presiona sobre la carpeta.

CERRADO

La palabra atraviesa las páginas.

-La compensación ha sido aplicada.

Se levanta.

-Los cadáveres serán devueltos a sus países de origen.

-Los legados póstumos serán entregados después de verificar herederos.

-Los supervivientes conservarán todas las recompensas.

-Kwon Taesung será sometido a una revisión de consistencia.

Kwon abre los ojos.

Su voz es débil.

-¿Eso incluye vacaciones?

Todos giramos.

Jiwon se arrodilla junto a él.

-No se mueva.

Kwon observa el techo.

Después a nosotros.

-¿Ganamos?

-Sí -responde Eunbyeol.

Kwon intenta incorporarse.

-¿Agnóvar?

-Se fue.

-Entonces no ganamos del todo.

Su mirada se detiene sobre mí.

Por un instante temo que no me reconozca.

-Capitán.

El aire abandona mis pulmones.

-Kwon.

-Le dije que entrar solo era una idea estúpida.

-No estabas consciente.

-Sigo teniendo razón.

Mujin deja escapar una risa breve.

Después Jiwon.

No es alegría.

No con treinta y nueve cuerpos a pocos metros.

Pero algo de nosotros continúa allí.

Vahl observa la escena como si analizara una anomalía estadística.

-La identidad parece funcional.

Kwon gira hacia él.

-¿Quién es el oficinista raro?

-Administrador.

-¿Podemos denunciarlo?

Vahl le entrega un formulario.

-Por supuesto.

Kwon observa las páginas.

-Tiene cuatrocientas hojas.

-Quinientas doce.

-Lo odio.

-Su opinión ha sido registrada.

Vahl toca su credencial.

Una puerta de ascensor aparece detrás del escritorio.

Se abre.

Dentro no hay botones.

Solo oscuridad.

Antes de entrar, el administrador vuelve hacia mí.

-Señor Kim Cheonro.

-¿Qué?

-La protección contra entidades exteriores no incluye al sistema.

Las puertas empiezan a cerrarse.

-¿Eso es una amenaza?

Vahl sonríe.

-Es una aclaración contractual.

El ascensor desaparece.

La oficina se disuelve.

Regresamos a Seúl.

Las sirenas continúan.

Para la Tierra solo pasaron unos minutos.

Las familias todavía esperan detrás de las barreras.

Los medios continúan observando la grieta.

Pero la grieta ya no existe.

En su lugar, una ventana cubre el cielo.

[PISO 5 COMPLETADO.]

[CALIFICACIÓN: EX.]

Debajo aparece otra línea.

[Protección contra interferencias exteriores activa.]

[Pisos restantes: 15.]

Agnóvar tendrá que esperar.

Nosotros no.

El contador de la siguiente apertura todavía no aparece.

Por primera vez, el sistema parece concedernos tiempo.

Miro las camillas.

Treinta y nueve nombres regresaron con nosotros.

Después miro a Kwon.

Uno más consiguió volver desde un lugar donde su nombre había dejado de existir.

El Lobo se mueve dentro de la espada.

Sombra ruidosa.

Kwon gira hacia el arma.

-¿Eso fue el Lobo?

-Sí.

-¿Qué dijo?

-Que seguís hablando demasiado.

Kwon cierra los ojos.

-Entonces definitivamente soy yo.

El cielo no se vuelve azul.

Pero esta vez nadie intenta obligarlo a tener un solo nombre.


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