La memoria de una vida que ya murió...
Y reencarnamos.
Esa memoria perdura lejana,
pero con el sentimiento vivo.
Extraños que compartieron una vida,
vuelven a ser extraños.
Esperemos se vuelvan a conocer
La memoria de una vida que ya murió...
Y reencarnamos.
Esa memoria perdura lejana,
pero con el sentimiento vivo.
Extraños que compartieron una vida,
vuelven a ser extraños.
Esperemos se vuelvan a conocer
En el limbo la memoria no descansa. Sigue buscando.
Por acá pasa en los pueblos. Los viejos se miran y sin hablar ya entienden todo. Como si tuvieran otro idioma.
Me pasa ese reconocimiento raro, de estar seguros de algo sin tener pruebas. ¿Tienes más textos por acá?
Me gusto eso. Esa idea de que la memoria sigue viva aunque los cuerpos no se reconozcan.
Qué manera de ponerle nombre a eso que pasa cuando alguien entra y ya todo está hablado.
Eso 💙
No, pero ¿Y si sí? ¿Por qué negar?¿Por qué la primera respuesta a todo es un no? Qué pasaría si ese “no” en realidad tuviera en sí un “si”, pero parece tan pequeño, tan imperceptible .
Me preguntaron qué es lo que más me gusta de ti y me hicieron enumerar tus virtudes y lo que me gusta.
Me pregunto qué habría pasado si hubiéramos tomado aquella taza de café en la cafetería que solías visitar después del trabajo. ¿Qué habría pasado si de tanto conversar las palabras hubieran…
TOMO V — LOS CINCO OBSERVADORES
Y tuve que ser fuerte,
Hay un grito en el pecho que nadie puede oír,
Revista Íkaro reabre sus páginas a la poesía con una entrega de poemas de Luciano Solís Campos. Entre la voz, el canto y la gestión cultural, el autor costarricense incursiona en la lírica para explorar las grietas del alma, la sensibilidad humana y las múltiples formas de sentir y habitar el mundo.
Compré flores blancas para sofocar mi nostalgia. Con la esperanza de que el tiempo no fuera, ofrecí a la luna un clavel. Conmovida por mi suplicio, escuchó mis memorias de soledad.
La memoria de una vida que ya murió... Y reencarnamos. Esa memoria perdura lejana, pero con el sentimiento vivo.