Ella solo conocía el mundo a través de los colores, por eso creyó que lo dominaba todo.. hasta que se apareció lo desconocido.
Sin pensarlo quiso llevar su arcoíris hasta aquel lugar donde lo conoció, creyó que hacia falta ese color, el negro, pero no se percató de lo más importante, cuando el se derrama lo cubre todo, sin embargo insistió una y otra vez..
Su mundo cambió cuando el negro de su arcoíris comenzó a extenderse, manchando a los demás colores, se llenó de dolor al comprender que su esfuerzo no había valido la pena, y que aunque lo intentara nada era suficiente.
Una mañana decidió finalmente limpiar su arcoíris, lavó día y noche los clores que estaban manchados, terminaba cansada, pero cada vez que veía que ese color desaparecía, su corazón se llenaba de gozo.. Por fin su arcoíris volvió a brillar como nunca, sin embargo tuvo que hacer ajustes para llenar el vacío que había quedado y entonces se le ocurrió algo inesperado..
Llenó de blanco aquello que faltaba por color, al ver que su tarea había finalizado, sus ojos solo se llenaron de lagrimas, pero esta vez de mucha alegría. Comprendió que su arcoíris tenía su esencia y eso lo hacía valioso.
Y tú que me lees, también has intentado llevar otro color a tu arcoíris?