¿Porque dices que no te amo?
Si llevo tu nombre latiendo en mi pecho,
si te amo más de lo que mis palabras alcanzan.
Tal vez no lo hago de la forma que esperas,
pero cada parte de mí conoce tu nombre.
Te amo con todo mi corazón,
aunque también estoy cansado.
Cansado de las preguntas sin respuesta,
de los silencios que prometen hablar
y terminan contradiciéndose.
Dices que quieres abrir el alma,
pero tus palabras retroceden,
y yo camino detrás de ellas,
intentando entender lo que nunca dices
sin tener que adivinarlo.
Entonces me pregunté,
¿seré la persona correcta?
¿Seré quien pueda comprenderte
y amarte como tú necesitas?
¿O llegará alguien más
capaz de romper esas murallas
que yo nunca pude derribar?
Hay actitudes que duelen,
que desgastan el corazón
hasta hacerlo sentir pesado.
Y aun así...
Aquí sigo.
Cansado, sí.
Con dudas, también.
Pero con un amor que no ha aprendido a irse.
Porque, aunque a veces todo parezca romperse,
todavía te amo.
Y quizá esa sea la razón más difícil de explicar
por la que aún permanezco aquí.