Ay no, ella esperando años y él dándole las gracias recién en el epílogo. La que puso todo acá fue Luna, che.
EL SEÑOR DEL TODO Y DE LA NADA El pasado de luna tomo extra
Pensamiento
Ay no, ella esperando años y él dándole las gracias recién en el epílogo. La que puso todo acá fue Luna, che.
Contenido de la publicación
TOMO EXTRA — LUNA, LA GUARDIANA DEL ORIGEN
«Antes de que él recordara quién era… yo ya lo había elegido.»
Prólogo — Antes de Alex
Antes de que existieran los ocho mundos…
antes de que los soberanos levantaran sus imperios…
antes de que los Observadores comenzaran a vigilar las realidades…
existía un lugar donde solo había luz.
Allí nació ella.
Luna.
No nació como humana.
No nació como diosa.
Nació como una conciencia.
Una conciencia creada para observar el nacimiento de algo mucho más grande.
Una pequeña chispa apareció frente a ella.
Luna la observó.
—¿Qué eres?
La chispa respondió.
—Todo.
Luna sonrió.
—Entonces yo seré quien te acompañe.
La chispa comenzó a expandirse.
De ella nació el espacio.
Después el tiempo.
Después las estrellas.
Después los mundos.
Y finalmente…
apareció él.
Un joven.
Un ser que aún no tenía nombre.
Luna lo miró.
Y en ese instante comprendió algo que ninguna autoridad podía explicar.
Ella no había sido creada para observarlo.
Había sido creada para estar a su lado.
Capítulo 1 — El verdadero Alex
Alex todavía no era humano.
Era una existencia completamente diferente.
Su poder era demasiado grande.
Podía crear universos con un pensamiento.
Podía destruir dimensiones con una mirada.
Pero no entendía algo.
Las emociones.
No sabía qué era la tristeza.
No sabía qué era el miedo.
No sabía qué significaba amar.
Luna comenzó a enseñarle.
—¿Por qué haces eso?
—¿Qué cosa?
—Sonreír.
Alex la miró confundido.
—No sé.
—¿Te gusta estar conmigo?
—Sí.
—Entonces eso es felicidad.
Alex se quedó pensando.
—¿Y tú?
Luna sonrió.
—Yo también soy feliz cuando estoy contigo.
Fue la primera vez que Alex entendió una emoción.
Y fue gracias a ella.
Capítulo 2 — El Todo y la Nada
Alex descubrió que dentro de su existencia había dos autoridades.
El Todo.
Y la Nada.
Con el Todo podía crear.
Con la Nada podía destruir.
Pero ambas fuerzas comenzaron a crecer.
Demasiado.
Luna lo advirtió.
—Alex, tienes que detenerte.
—Puedo controlarlo.
—No puedes.
—Sí puedo.
Luna negó con la cabeza.
—No hablo de tu poder.
Alex la miró.
—Entonces ¿de qué?
—De ti mismo.
Alex guardó silencio.
Su poder estaba comenzando a consumir su conciencia.
Si continuaba…
dejaría de ser una persona.
Se convertiría simplemente en una fuerza.
En algo incapaz de sentir.
Luna tomó su mano.
—No quiero perderte.
Alex bajó la mirada.
—Entonces ayúdame.
Capítulo 3 — El plan
Alex tomó una decisión.
Dividiría su poder.
Crearía los ocho mundos.
Crearía un sistema.
Crearía guardianes.
Crearía Observadores.
Y finalmente…
sellaría sus propios recuerdos.
Luna se sorprendió.
—¿Quieres olvidar quién eres?
—Sí.
—¿Por qué?
Alex miró los ocho mundos.
—Quiero saber cómo se siente vivir como alguien normal.
Luna se quedó en silencio.
—¿Y yo?
Alex sonrió.
—Tú vendrás conmigo.
Luna negó con la cabeza.
—No puedo.
—¿Por qué?
—Alguien debe proteger tu conciencia.
Alex entendió.
Ella tendría que quedarse atrás.
Luna sería la guardiana de la parte humana de Alex.
—Entonces prométeme algo.
—Lo que quieras.
—Encuéntrame.
Luna sonrió.
—Siempre.
Capítulo 4 — La separación
Llegó el momento.
Alex comenzó a dividir su existencia.
El Todo.
La Nada.
La memoria.
El poder.
La conciencia.
Todo fue separado.
Pero algo salió mal.
Una parte de la memoria de Alex se perdió por completo.
Y una parte de Luna también.
Luna intentó alcanzarlo.
—¡Alex!
Él la miró una última vez.
—Luna…
Ella corrió hacia él.
Pero la luz los separó.
La última imagen que vio fue la sonrisa de Alex.
Después…
oscuridad.
Capítulo 5 — El mundo humano
Luna despertó.
Era humana.
No recordaba completamente quién era.
Solo tenía una sensación.
Alguien estaba esperando por ella.
Caminó durante años.
Buscando.
Sin saber a quién.
Hasta que un día…
lo encontró.
Un muchacho.
Débil.
Sin recuerdos.
Completamente perdido.
Alex.
Luna lo reconoció inmediatamente.
Pero él no la reconoció.
Su corazón se rompió.
Aun así, sonrió.
—Hola.
Alex la miró.
—¿Nos conocemos?
Luna sintió lágrimas en sus ojos.
Pero no lloró.
—Todavía no.
Capítulo 6 — El reencuentro
Alex comenzó su viaje.
Luna lo acompañó.
Lo vio luchar.
Perder.
Levantarse.
Volver a luchar.
Cada vez que Alex se acercaba a la muerte, Luna sentía el impulso de liberar todo su poder.
Pero no podía.
Si lo hacía demasiado pronto…
Alex recuperaría sus poderes antes de estar preparado.
Y perdería nuevamente su humanidad.
Así que Luna se limitó a ayudarlo.
Una pista.
Un consejo.
Una palabra.
Un abrazo.
Y poco a poco…
Alex comenzó a enamorarse de ella.
No porque recordara quién era.
Sino porque la eligió nuevamente.
Capítulo 7 — El secreto de Luna
Luna tenía poderes que nunca mostró.
Podía crear barreras capaces de resistir ataques de los soberanos.
Podía reconstruir dimensiones.
Podía detener el tiempo durante unos segundos.
Y podía entrar en la conciencia de Alex.
Pero había un poder que jamás utilizó.
AUTORIDAD DEL VÍNCULO
Una habilidad que permitía conectar dos existencias.
Mientras Alex estuviera vivo…
Luna también.
Mientras Luna existiera…
Alex no podría ser completamente borrado.
Por eso, cuando los enemigos intentaban eliminarlo de la realidad…
Luna siempre conseguía encontrarlo.
No importaba cuántas veces desapareciera.
Ella siempre lo encontraba.
Capítulo 8 — Luna y los soberanos
Los soberanos descubrieron que Luna era importante.
Intentaron capturarla.
Uno de ellos le dijo:
—Dinos dónde está el humano.
Luna respondió:
—Nunca.
—¿Sabes quién es realmente?
—Sí.
—¿Y aun así lo proteges?
Luna sonrió.
—Precisamente por eso.
El soberano atacó.
Luna levantó una mano.
La dimensión entera se detuvo.
—No necesito que recuerde quién es.
Miró al enemigo.
—Solo necesito que siga siendo él.
El soberano cayó.
Pero Luna no lo mató.
No quería convertirse en lo mismo que aquellos que perseguían a Alex.
Capítulo 9 — Cuando Alex despertó
Llegó el día que Luna temía.
Alex comenzó a recuperar sus recuerdos.
Primero pequeños fragmentos.
Después recuerdos completos.
Hasta que recordó el origen.
Recordó los ocho mundos.
Recordó el sistema.
Recordó el Todo.
Recordó la Nada.
Y finalmente…
la recordó a ella.
—Luna.
Ella quedó inmóvil.
—¿Sí?
Alex comenzó a llorar.
—Te encontré.
Luna también lloró.
Después corrió hacia él.
Lo abrazó.
—Te dije que lo harías.
Alex la abrazó con fuerza.
—Nunca debí dejarte.
—Sí debías.
—¿Por qué?
—Porque si no lo hubieras hecho…
nunca habrías conocido la felicidad de ser humano.
Capítulo 10 — La verdadera evolución de Luna
Cuando Alex alcanzó su nueva evolución, Luna sintió algo.
Una energía recorrió su cuerpo.
Alex la miró.
—¿Qué está pasando?
Luna tampoco sabía.
Entonces apareció una ventana.
EVOLUCIÓN DETECTADA
SUJETO: LUNA
Origen: Guardiana del Origen
Estado: Desbloqueado.
Luna se quedó sorprendida.
—¿Guardiana del Origen?
Alex se acercó.
—¿Eso significa que tú también tenías un poder sellado?
La ventana respondió:
Sí.
Luna fue creada para proteger la conciencia del Creador.
Pero desarrolló una conciencia propia.
Por eso su evolución no tiene relación con el poder de Alex.
Luna cerró los ojos.
Una enorme cantidad de energía apareció.
EVOLUCIÓN COMPLETADA
CREADORA SUPREMA ABSOLUTA
Alex sonrió.
—Ahora sí estamos a la par.
Luna negó con la cabeza.
—No.
—¿No?
—Nunca estaré a tu nivel.
Alex frunció el ceño.
—¿Por qué?
Ella sonrió.
—Porque no quiero superarte.
Capítulo 11 — La guerra contra el Vacío
Cuando apareció el Vacío…
Luna fue la primera en comprenderlo.
—No podemos destruirlo.
Alex la miró.
—¿Por qué?
—Porque forma parte de ti.
El Vacío atacó.
Alex luchó.
Luna estuvo a su lado.
No porque fuera tan poderosa como él.
Sino porque era la única capaz de mantener su conciencia estable.
Cada vez que el Vacío intentaba borrar su identidad…
Luna lo llamaba.
—¡Alex!
Él regresaba.
—¡Alex, mírame!
Él la escuchaba.
—¡No eres el poder!
Alex recuperaba el control.
—¡Eres tú!
Y aquellas palabras fueron más fuertes que cualquier habilidad.
Capítulo 12 — El día que Alex convirtió al Vacío en sombra
Cuando Alex derrotó al Vacío, Luna pensó que finalmente había terminado.
Pero Alex hizo algo inesperado.
Extendió su mano.
—Surge.
Luna abrió los ojos.
—¿Qué estás haciendo?
—No voy a destruirlo.
El Vacío se convirtió en sombra.
Luna sonrió.
—Sabía que harías eso.
Alex la miró.
—¿Cómo?
—Porque ese es el Alex que conocí.
Capítulo 13 — Los Observadores
Los cinco Observadores aparecieron.
Luna los conocía.
Ellos habían vigilado a Alex desde el principio.
Pero uno de ellos, Eon, sabía demasiado.
—Tú recuerdas todo —dijo Eon.
Luna respondió:
—Sí.
—Entonces sabes qué ocurrirá.
—No.
Eon se sorprendió.
—¿No?
—Sé quién era Alex.
Miró hacia donde él estaba.
—Pero no sé quién decidirá ser.
Eon sonrió.
—Esa es precisamente la razón por la que lo elegiste.
Capítulo 14 — El momento que cambió todo
Alex alcanzó la evolución que parecía definitiva.
Pero todavía podía evolucionar.
Luna lo observó sorprendido.
—¿Todavía puedes crecer?
Alex asintió.
—Parece que sí.
Una nueva ventana apareció.
DUEÑO DEL TODO Y DE LA NADA SIN
Luna quedó en silencio.
Ese nombre…
ella lo había escuchado antes.
Mucho antes.
Cuando Alex todavía era una conciencia.
—¿Qué pasa? —preguntó él.
Luna sonrió.
—Nada.
No quería decirle que había reconocido aquel título.
Porque sabía que aún no era el momento.
Capítulo 15 — La entidad desconocida
Cuando Alex cayó inconsciente y llegó a su propia conciencia…
Luna no pudo entrar.
Era un lugar al que solo él podía acceder.
La entidad desconocida apareció.
Luna esperó.
No sabía qué ocurriría.
Cuando Alex despertó…
era diferente.
Había recuperado todo.
La entidad se había fusionado con él.
Luna lo miró.
—¿Quién eres ahora?
Alex respondió:
—Yo.
Luna sonrió.
Era la respuesta que esperaba.
No era un dios.
No era una entidad.
No era un creador.
Era Alex.
Capítulo 16 — La última guerra
Cuando apareció la entidad que existía fuera del Todo y la Nada…
Luna comprendió que esa sería la última batalla.
No tenía miedo.
Porque ya había vivido aquello.
Había perdido a Alex una vez.
No permitiría que sucediera nuevamente.
Luchó junto a él.
Creó mundos.
Destruyó barreras.
Protegió a su ejército.
Y cuando Alex comenzó a evolucionar…
Luna tomó su mano.
—No importa qué ocurra.
Alex la miró.
—¿Qué?
—Voy contigo.
Alex sonrió.
—Siempre lo haces.
Capítulo 17 — La verdad que Alex nunca supo
Después de la batalla, Luna finalmente le contó algo.
—Hay una cosa que nunca te dije.
Alex la miró.
—¿Qué?
—Cuando te convertiste en humano…
yo tuve la oportunidad de devolverte tus recuerdos inmediatamente.
Alex quedó sorprendido.
—¿Podías hacerlo?
—Sí.
—Entonces ¿por qué no lo hiciste?
Luna sonrió.
—Porque sabía que si recordabas quién eras demasiado pronto, volverías a ser el mismo ser que había creado los mundos.
Alex permaneció en silencio.
—Quería que eligieras quién querías ser.
—¿Y si nunca hubiera recuperado mis recuerdos?
Luna respondió:
—Entonces habría vivido contigo como humana.
—¿Hasta el final?
—Hasta el final.
Alex la abrazó.
—Eres increíble.
—Lo sé.
Ambos rieron.
Capítulo 18 — Luna, la mujer que eligió a Alex
Alex había conquistado mundos.
Había derrotado soberanos.
Había destruido al Vacío.
Había vencido a los Observadores.
Había superado al Origen.
Había alcanzado una evolución que nadie podía comprender.
Pero Luna nunca lo amó por eso.
Lo amó cuando era débil.
Lo amó cuando no podía luchar.
Lo amó cuando tenía miedo.
Lo amó cuando perdió sus recuerdos.
Lo amó cuando dudó de sí mismo.
Lo amó cuando fue humano.
Y lo amó cuando se convirtió en el ser más poderoso de la existencia.
Porque para Luna…
no existían dos Alex.
Siempre había sido uno.
Capítulo 19 — La propuesta
Cuando todo terminó, Alex la llevó a un lugar tranquilo.
Era el mismo lugar donde se habían conocido.
El cielo estaba lleno de estrellas.
Luna miró alrededor.
—¿Por qué estamos aquí?
Alex tomó su mano.
—Porque todo empezó aquí.
Luna sonrió.
—¿Y qué quieres hacer?
Alex se arrodilló.
Luna abrió los ojos.
—Alex…
Él sacó un pequeño anillo.
No tenía magia.
No tenía poder.
No tenía ninguna autoridad.
Solo era un anillo.
—Luna.
Ella comenzó a llorar.
—Después de todo lo que vivimos…
Alex sonrió.
—Quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Luna se cubrió la boca.
—¿Quieres casarte conmigo?
Alex asintió.
Luna se lanzó sobre él.
—¡Sí!
Lo abrazó.
—¡Sí, idiota!
Alex comenzó a reír.
Y por primera vez…
Luna no tuvo que esperar a encontrarlo.
Porque él la había elegido.
Capítulo 20 — La vida que siempre quiso
Después de la guerra…
Alex decidió regresar a la Tierra.
Luna fue con él.
Dejaron atrás los títulos.
El poder.
Los tronos.
Los mundos.
Los ejércitos.
Los dos comenzaron una vida normal.
Después llegaron los hijos.
Primero uno.
Después otro.
Y luego más.
La casa se llenó de risas.
Luna descubrió que ser madre era mucho más difícil que luchar contra un soberano.
—¡Alex!
—¿Qué pasó?
—¡Tus hijos están volando otra vez!
Alex apareció corriendo.
—¡Les dije que no hicieran eso dentro de la casa!
Los niños se escondieron.
Luna se cruzó de brazos.
—Eres tú quien les enseñó.
—Eso no significa que puedan hacerlo aquí.
Luna comenzó a reír.
Alex también.
Y así pasaron los años.
Epílogo — La historia que solo Luna conoce
Una noche, Luna salió al jardín.
Miró las estrellas.
Recordó el principio.
La primera vez que vio a Alex.
La separación.
La pérdida.
Los mundos.
Las guerras.
El Vacío.
Los Observadores.
El Origen.
La última batalla.
Y finalmente…
la casa.
Alex salió detrás de ella.
—¿Qué haces?
—Recordando.
—¿El pasado?
—Sí.
Alex tomó su mano.
—¿Te arrepientes?
Luna lo miró.
—De nada.
—¿Ni siquiera de haberme esperado tanto tiempo?
Ella sonrió.
—Valió la pena.
Alex apoyó su cabeza sobre la de ella.
—Gracias.
—¿Por qué?
—Por nunca rendirte conmigo.
Luna cerró los ojos.
—Te hice una promesa.
—¿Cuál?
Ella sonrió.
—Que siempre te encontraría.
Alex la abrazó.
Y mientras ambos observaban el cielo…
Luna pensó en algo.
Durante toda su existencia había sido la guardiana del Todo.
La protectora de una conciencia.
La compañera de un ser capaz de crear y destruir universos.
Pero al final…
había descubierto que no quería ser una guardiana.
No quería ser una diosa.
No quería ser una creadora.
Quería ser Luna.
La mujer que amaba a Alex.
La madre de sus hijos.
La persona que caminaba junto a él.
Y la única que había conocido al verdadero hombre detrás del poder.
Miró a Alex.
—¿Sabes qué es lo más gracioso?
—¿Qué?
—Que después de todo lo que hiciste…
eres exactamente el mismo idiota del principio.
Alex se quedó callado.
—¿Eso es un cumplido?
Luna sonrió.
—El mejor que puedo darte.
Alex comenzó a reír.
Ella también.
Y aquella noche…
Luna finalmente comprendió que su misión había terminado.
No porque Alex se hubiera convertido en el ser más poderoso.
Sino porque ya no necesitaba protegerlo.
Él había encontrado su propio camino.
Y ella…
había encontrado el suyo.
Juntos.
Para siempre.
Última página
Nombre: Luna
Origen: Guardiana del Origen
Título: Creadora Suprema Absoluta
Poder: Infinito
Autoridad: Vida, Creación y Vínculo
Límite: Ninguno
Esposo: Alex
Familia: Alex y sus hijos
Estado: Feliz
Misión: Completada
Última orden:
Vivir.
Luna cerró la ventana.
Miró a Alex.
Tomó su mano.
Y ambos regresaron a casa.
Porque después de una eternidad buscando su destino…
Luna finalmente había encontrado su verdadero lugar.
A su lado.
FIN DEL TOMO EXTRA
LUNA — LA GUARDIANA QUE SE CONVIRTIÓ EN FAMILIA
Thoughts
-
PermalinkA ver, el que crea los ocho mundos y a los Observadores después pide olvidarse de todo. Ese pedido es lo más humano que hace Alex, y lo hace antes de ser humano.
-
PermalinkVea, que la propuesta sea con un anillo sin magia y sin autoridad tiene su peso. Dos seres capaces de hacer mundos terminan prometiéndose lo mismo que cualquier pareja, y es la única promesa de toda la historia que ningún poder respalda, solo la palabra de los dos.
-
PermalinkOjo con el título que Luna reconoce en el capítulo 14 y se guarda: después nadie lo vuelve a nombrar. Lo dejé anotado, me suena a cuenta pendiente para otro tomo.
-
PermalinkAy no, ella esperando años y él dándole las gracias recién en el epílogo. La que puso todo acá fue Luna, che.
-
PermalinkLuna pudo devolverle los recuerdos desde el primer día y se calló todo el viaje. Eso cambia cómo leo los tomos anteriores, porque cada pista y cada consejo que le daba era ella eligiendo no decirle la verdad. Yo la tenía por la dulce de la historia, y ahora la veo harto más dura, casi una estratega. Me imagino que esa confesión del capítulo 17 la tenías guardada desde que empezaste la serie.
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